Publicado el: 26 Abr 2015

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Lobos en el monte

Lobos en el monte

EL CONTROL DE LA FAUNA SALVAJE ES NECESARIO PARA EL DESARROLLO DE LAS ACTIVIDADES GANADERAS Y PASTORILES 

Por Anselmo GARCÍA MAGDALENA

Anselmo García Magdalena

Empezaré explicando el titular. No es la letra del Plan del Lobo lo principal, es la voluntad de actuar con rigor y amplitud de miras, para que el plan cumpla la finalidad de asegurar que el medio rural asturiano pueda seguir vivo, que la actividad ganadera tradicional sea posible, rentable y atractiva en el futuro.
Porque la administración asturiana, personificada en este caso por las sucesivas consejerías del ramo, ha venido incumpliendo sistemáticamente todo lo escrito en el plan del 2002 y otras normas favorables a los administrados.
Como ejemplos:
-No se hizo revisión general del Plan cada cinco años como estaba previsto, de hecho no se hizo ninguna en los 13 años de vigencia.
-No hubo, la gran mayoría de los años de vigencia, ni reunión anual obligatoria del comité consultivo ni “plan anual de actuaciones de control”.
-Incumplimiento sistemático de los cupos de control, cuando los hubo.
-Incumplimiento sistemático de la obligación legal de actualización trimestral de los baremos de indemnización por daños. En los últimos dos años, ninguna.
Ello demuestra que los políticos al uso, no hacen las leyes para cumplirlas ellos, las hacen para aplicárnoslas a los vecinos, especialmente las restrictivas de nuestros derechos de uso del medio natural, en forma de Parques con sus IGIs, ZEPAS, Reservas, Monumentos Naturales, etc.
Por lo tanto no me pararé a analizar pormenorizadamente cada aspecto del Plan, ya dije, en mi comparecencia en la comisión de Agroganadería de la Junta, recogida parcialmente por La Voz del Trubia en su edición digital, que la cifra del censo de lobos en Asturias, es un “error inexplicable, totalmente alejada de la realidad, que invalida por si sola el plan de gestión.”
¿Qué nos queda? ¿Qué podemos hacer? El mismo Plan del Lobo nos da una pista segura: cuando habla de que el “programa anual de actuaciones de control” decidirá los cupos de “extracción”, teniendo en cuenta “la evaluación del grado de conflictividad social existente”.
La cosa está clara: si queremos menos lobos tenemos que ser conflictivos.

Concentración de ganaderos
Así lo entendió la plataforma Asturias Ganadera cuando, ante la inoperancia de los sindicatos del sector, el 28 de noviembre de 2013 convocó en Oviedo una concentración de ganaderos y animales para exigir “al Gobierno del Principado que actúe ya para impedir que desaparezca la ganadería tradicional, tomando medidas urgentes que solucionen el lamentable estado actual de los montes, controlando la proliferación del matorral para mejorar los pastos y controlando también las poblaciones de lobo y otra fauna salvaje hasta hacerlas compatibles con el buen desarrollo de las actividades ganaderas y pastoriles.”
¿Qué nos jugamos nosotros, la Asturias rural? Nos lo jugamos todo. En este momento en Asturias se han venido abajo todos los grandes sectores industriales generadores de empleo con la consiguiente despoblación del medio rural: minería, naval, siderurgia, construcción… quedan la tierra, el ganado, el monte y el bosque que en el año 70 (s. XX), con poca mecanización, proporcionaba todavía el 80% de los alimentos que se consumían en Asturias y ahora ni alcanza el 20%.
Nos jugamos el mantenimiento de un medio rural vivo, productivo, generador de empleo y de riqueza. Nos jugamos la soberanía alimentaria contra la especulación, las grandes superficies, la adulteración o directamente la “comida basura”.
La alternativa al medio rural habitado, vivo y productivo es el abandono, la matorralización, el silvestrismo.
No perdáis de vista la palabra silvestrismo. Es lo que pretenden supuestos ecologistas y consiste en dejar que al medio rural, despoblado de personas y animales domésticos, lo acabe invadiendo del todo el matorral y la fauna salvaje. Tienen planes para ello. Quieren poblarlo de uros, przewalski, tarpanes, etc. como ya han hecho en algunos sitios de Asturias. Con mal resultado de momento, sin cuidados de ganadero, los animales se mueren.
Pero no van a cejar en su empeño: en el Parque de la Prehistoria hay bisontes y caballos przewalski. Los promotores de la idea no los quieren ahí, eso es el paso previo a la suelta en el monte a la menor oportunidad.
Concluyo: En nuestras manos, las de todos y todas, está mantener y aumentar lo que nuestros antepasados nos legaron… o llorar por lo que habremos perdido. A mí no me gusta llorar.

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