Publicado el: 20 Jul 2015

La fiscalía denuncia a la mina de oro de Belmonte por un vertido

LA SECCIÓN DE MEDIO AMBIENTE INVESTIGA LA CONTAMINACIÓN DEL RIO CAUXA POR VERTIDOS NO AUTORIZADOS DE SELENIO DESDE TRES PUNTOS DE LAS INSTALACIONES MINERAS  

La Sección de Medio Ambiente de la Fiscalía del Principado de Asturias ha formulado una denuncia ante el Juzgado de guardia de Grado por la contaminación de las aguas del río Cauxa, afluente del Narcea, como consecuencia de vertidos no autorizados de selenio desde tres puntos de las instalaciones mineras de El Valle-Boinás, en Belmonte de Miranda. La denuncia, por un presunto delito contra el medio ambiente del artículo 325 del Código Penal, va dirigida contra la mercantil Kimbauri España S. L. U. (actualmente Orovalle Minerals S. L.) por acción u omisión de conductas contaminantes.

Las Diligencias de Investigación desarrolladas por la Fiscalía se iniciaron en el mes de julio de 2014 tras recibirse un oficio de la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo (Fiscalía General del Estado), adjuntando informaciones aparecidas en medios de comunicación sobre un posible vertido contaminante procedente de la mina de oro en el Valle de Boinás, en Belmonte de Miranda. De las diligencias practicadas en la Fiscalía asturiana se desprende que el río Cauxa, a su paso por la zona de influencia de las instalaciones mineras, viene soportando la emisión de una serie de vertidos de sustancias catalogadas como peligrosas, que no se encuentran amparadas en ninguna autorización de vertido. Puede afirmarse que, antes de su paso por las instalaciones, las aguas del río Cauxa no tienen esas sustancias, al menos en modo detectable. Así, en tres puntos diferentes de los vertidos de la mina, se han detectado valores de sustancias peligrosas que provienen inequívocamente de la actividad minera que, desde 2007, desarrolla la mercantil Kimbauri España.

En cuanto al selenio, se trata de una sustancia peligrosa de especial toxicidad  y, según la ficha internacional de seguridad química, es una sustancia muy tóxica para los organismos acuáticos, se cataloga como un cancerígeno de la categoría 3B y se aconseja firmemente impedir que el producto químico se incorpore al ambiente.

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