Publicado el: 08 Nov 2015

[Tribuna] Para recuperar la Senda del Oso

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Por José María RUILÓPEZ

La Senda del Oso fue vía férrea para máquinas de vapor y vagones con hulla por los valles del Trubia, y ahora la ocupan caminantes y ciclistas. La desaparición de las minas de carbón llevó a este intrincado desfiladero sobre un río enclaustrado bajo sombras y entre roquedales calizos a convertirse en atractivo turístico, en reclamo para foráneos, en novedoso modo de diversión.
Se le llamó así, entiendo, para ofrecer una dimensión entre épica y aventurera de ese trazado. Pero el tiempo acabó por dar la razón a los que la bautizaron, y en más de una ocasión, los osos han transitado por ella como solicitando algo que, por su propio nombre, les pertenece. Y no lo hicieron precisamente como furtivos turistas, sino a la vista de más de un usuario que tuvo que retirarse prudente para evitar un enfrentamiento de final imprevisto.
A lo largo de los años que lleva abierta esta senda, se han producido algunos desgraciados accidentes de usuarios, en ocasiones, muy graves. No debieran ser estos hechos motivo de comentario. Pero la realidad se presenta en exceso patética. Y esas vicisitudes ocasionales pueden ser la mejor manera de disuadir a los visitantes. El mantenimiento de un trazado como éste, sometido a las inclemencias de los inviernos, requiere una dedicación exclusiva de vigilancia. Da la impresión de que cuando se hizo se buscó más la rapidez que la seguridad. Por ser una adaptación de un recorrido ya prefabricado para el tren y tener que llevarlo a una senda para paseantes o ciclistas, a lo mejor se descuidó algún detalle que hoy sería necesario y obligatorio para poder aprobarlo para tal uso. Recuerdo la oscuridad de los túneles de hace tiempo, imposibles de cruzar, al perder los ciclistas la referencia lateral del ancho. O la debilidad de las barandillas, culpables de algunos accidentes, al enmascararse su asentamiento podrido tras la ocasión de apoyarse en ellas.
La Senda del Oso, para los municipios de los valles del Trubia, ya no es sólo un atractivo turístico, es un bien al que hay que mimar y mantener en perfectas condiciones de uso. Empezando por el piso, siguiendo por las cunetas y acabando por las barandillas. Además de poner alguna indicación orientativa para invitar a los usuarios de este camino a la prudencia.

Comentarios:
  1. el home del Coballon dice:

    Para recuperarnos de la Senda del Oso.
    ¡Que acertado tu jucio sobre la celeridad y falta de critterio con que se recupero el trazado ferroviario y se alumbro la Senda del Oso!. Sin embargo, no citas en los destalles de diseño a mejorar, uno fundamental en cualquier analisis de proyecto que se precie, la proporcion.
    Esa proporcion mal analizada, que hace que cientos de personas en los dias punteros del excursionismo, llena los caminos de Villanueva de Santo Adriano, haciendo que el dia a dia de nuestros vecinos, cada dia mas ancianos, se convierta en un padecer cuando deben caminar por los espacios publicos.
    A alguien no se le ocurrio, que cientos de bicicletas, por la calle de Uria de Oviedo, es un bonito espectaculo, la misma cantidad en Villanueva, es una invasion, que cercena el derecho un colectivo, los vecinos y en especial los mayores, de vivir sin la agitacion que para ellos supone esquivar ciclistas noveles, «indurains a punto ganar el Tour de Francia» y mal educados sobre dos ruedas.
    Indiquemos a los usuarios, que ademas de un lugar precioso, como bien dices a conservar, es nuestro hogar, no vengan ustedes a nuestra casa, a alterarnos, dejarnos basura, y mucho menos a faltarnos el respeto.
    Con mucho respeto, les pido perdon por las acentuciones, problemas ajenos a mi, me impiden utilizarlos desde este equipo.

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