Publicado el: 23 Nov 2015

Los vascos buscan sus raíces en Trubia

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Fábrica de armas en los años 20 del siglo XX. Fotografía del archivo de Valentín Álvarez

El Diario Vasco publica un reportaje sobre los estudios genealógicos de Mela Villar sobre los armeros vascos que llegaron al pueblo ovetense en 1794

Que hubo y hay apellidos vascos en Trubia es algo bien conocido. Muchos trubiecos tienen apellidos vascos, franceses y belgas. El cementerio trubieco está lleno de tumbas en donde aparecen apellidos vascos. La razón es muy sencilla: cuando se crea la fábrica los armeros más especializados estaban allí y un grupo numerosos de ellos fueron obligados a instalarse en Trubia. La donostiarra Mela Villar, afincada en Eibar, está estudiado la relación de sus antepasados eibarreses con la localidad asturiana de Trubia, según recoge El Diario Vasco en un reportaje. Ya ha visitado el cementerio y comprobó que muchas de ellas son de eibarreses que protagonizaron este éxodo.

Según explica fueron cerca de 200 los armeros que en 1794 se vieron forzados a trasladarse a Trubia y a Oviedo. El problema es que la situación de los talleres vascos junto a la frontera era una constante preocupación para los reyes ya que en caso de invasión por el Norte se cortaba el suministro de armas.

La invasión francesa de 1794 con la toma y quema de Eibar sirvió para trasladar a estos cañonistas, llaveros, cajeros, aparejeros, bayonetistas con sus familias a las fábricas de Trubia y Oviedo, explica Mela Villar en las páginas sel rotativo vasco.

Y nunca más volvieron: «Tanto mis familiares como casi todos los que fueron en el siglo XVIII no volvieron. Se instalaron con sus familias, tuvieron hijos, estos hijos se casaron allí con las hijas de otros vascos y así hasta hoy. Apellidos como Zuazua, Azcárate, Eguren, Olavarría, Ojanguren… que hoy en día permanecen enterrados son de los descendientes de las personas que fueron allí».

 

Villar ha contado con la ayuda de los historiadores Ernesto Burgos, y Antonio Villalba. Otra de las cosas más importantes de Trubia, que ha conocidoesta estudiosa fue la creación de la escuela de aprendices en 1850, precursora de la Escuela de Armería de Eibar.

 

Comentarios:
  1. Cascarillero dice:

    Un error escrito y mil veces reproducido, no quiere decir que sea una verdad.
    Se dice (y mal dicho) que la Fábrica de Municiones Gruesas de Trubia, permaneció cerrada desde el final de la Guerra de la Independencia hasta la llegada del General Elorza, en 1844, otros más benevolos dicen que llevaba una vida lánguida (lo más que probable, pero no cerrada) y otros que quedo convertida en una mera sucursal de la Fábrica de Oviedo.
    Es muy dificil de explicar, que permaneciera cerrada, cuando en ese periodo, hubo varios Directores de la Fábrica y la exFábrica de La Vega se instalo en el lugar que hoy ocupa hacía 1858. Cuando llega a Trubia, el General Elorza, se hace cargo de la Dirección de ambas fábricas, que además de Trubia, tenía oficinas en el Palacio del Duque del Parque en el Fontan.
    El 23 de marzo de 1793, tras el aguillotamiento de los reyes de Francia, Carlos IV declaró la guerra al país vecino.
    En pleno conflicto, el 24 de abril de 1794, por Real Cédula se dispone el establecimiento de una fábrica de municiones gruesas en la confluencia de los ríos Trubia y Nalón y el traslado a Asturias de las Reales Fábricas de Navarra y de las fábricas de armas portátiles guipuzcoanas de Plasencia (de las Armas), Ermúa y Eibar, ante el imparable avance del ejército francés al frente del general Moncey por la zona.
    En este año las fundiciones de Eugi, Orbaiceta y San Sebastían de Mugua fueron destruidas por los ocupantes.
    Dentro del recinto fábril de la Fábrica de Trubia, existía un poblado civil y hoy perdura también, aunque oculto y abandonado un cementerio (proximo al edificio de la 1ª Escuela de Formación Profesional creada en Trubia en 1844, por el General Elorza y de manera oficiosa el 1 de enero de 1850 según Orden de Fábrica, manuscrita del General Elorza-
    Asi tal parece, esta chica Mela Vilar, visito el cementerio civil.
    Asi, que la limpieza del cementerio interior sito en la Fábrica, y de las placas existentes, bien pudiera dar lugar a un estudio de apellidos. Asimismo, sería de muchisimo interes, conocer y proteger el edificio de la 1ª Escuela de Formación Profesional de la fábrica de Trubia.

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