Publicado el: 21 Ene 2016

[Desde Proaza] Las Escuelas del Campo

Por Loli GALLEGO

La llamada Ley Moyano (pues fue el ministro de Fomento Isabel II Claudio Moyano el artífice de esta Ley Educativa de 1857) estuvo en vigor hasta la Ley del Ministro Villar Palasí en 1970 conocida como la E.G.B.. Ésta y la anteriormente citada fueron, a mi juicio, las mejores leyes educativas que tubo este país. Duró la EGB hasta que los despropósitos de las sucesivas leyes que se fueron implantando en la Democracia por los diferentes gobiernos llevaron a la enseñanza a un estado lastimoso que es lo que hoy conocemos, pues son leyes hechas en los despachos y nunca contando con la experiencia de aquellos profesionales que, día a día, imparten clase y están en contacto directo con la sociedad.

Escolares en 1880 / Foto del archivo de la autora

Escolares en 1880 / Foto del archivo de la autora

A pesar de la precariedad económica que todos los ayuntamientos, sobre todo los de las zonas rurales, siempre tuvieron, se preocuparon de que existieran locales decentemente adecuados que albergaran a los escolares, cumpliendo así la Ley obligatoria de la escolarización.
Como curiosidad transcribo los alquileres de locales que no solo en Proaza sino en los pueblos se alquilaban parar este menester.

“A Francisco Álvarez de Bandujo 137,50 pesetas alquiler de local parara escuela en los años 1907 a 1909.”
“A Cándido y José Álvarez Nava en 1910 con una renta de 56,65 pesetas, teniendo el Ayuntamiento que acometer los arreglos correspondientes ascendiendo estos a 36 pesetas.”
Quiere esto decir que la preocupación por la enseñanza existía pues también corría por cuenta del Ayuntamiento el pago de los haberes de los docentes.
Pero la preocupación seguía existiendo, ya que los locales estaban diseminados y a veces en no muy buenas condiciones. Surge entonces la idea de hacer un grupo escolar que acogiera en él a todos los niños y niñas de la villa de Proaza y de esta manera comienza la andadura para la construcción de lo que sería nuestra escuela.
Y digo “nuestra escuela”ya que en 1911 se crea una comisión de vecinos que tendrán como misión dar los primeros pasos para la construcción de un edificio digno en donde el saber estuviera recogido con la dignidad que el conocimiento y el aprendizaje de las cosas merecen tener, un lugar especial parar la formación de tantos proacenses que se formaron y adquirieron una educación que les facilitaría su futuro.
También para la dignidad de maestros y maestras que, con su dedicación vocacional, sentían dentro de sí la necesidad de generar una sociedad preparada para afrontar la modernización que poco a poco iba incorporándose a la sociedad española ya que en este momento el 80% de la población era analfabeta.
Estos docentes tenían exiguas retribuciones y de ahí la frase“pasa más hambre que un maestro de escuela”. Pero por encima de todas estas penurias estaba la vocación de construir una sociedad más culta, una sociedad que pudiera mediante el conocimiento ser más libre, estar más preparada, pues solo con la preparación académica se puede triunfar en la vida. Y así lo reconocemos todos los escolares que desde 1915 hasta 1975 tuvimos como centro de formación las Escuelas del Campo.

Donación de los terrenos
Y es en 1911, un viernes del mes de septiembre. Habían pasado las fiestas patronales, la gente comentaba la buena feria del día del Cristo y la gran romería de la Virgen de los Remedios, y, de repente el cielo se llena de ruidos. Era la explosión de los voladores que anunciaban que la madre de Doña Laina, propietaria de la casona de la “palmera” en Traslavilla (esto para quienes no la conocieron) había donado los terrenos para la construcción del edificio de las nuevas escuelas que reunirían en ellas a todas las aulas que el Ayuntamiento tenía alquiladas con el fin de que todos lo niños y niñas estuvieran escolarizados como obligaba la llamada Ley Moyano.
La comisión creada será la encargada de controlar los trabajos, adjudicar las obras y recaudar el dinero, que se hará por suscripción popular.
El 31 de dciembre de 1911, siendo alcalde Juan Manuel Argüelles de la Fuente y por unanimidad de la Corporación, se destinan 100 pesetas para el fondo económico de las escuelas.
El Ayuntamiento interviene también para que los trabajos respeten el entorno del solar ya que el arroyo de Payón está cercano y así “el 29 de febrero de 1912 se nombra una comisión formada por los concejales D. Elías y D. José Alonso de la Torre, junto con el Sr. Regidor Síndico D. Miguel Vázquez García, que notificaran al contratista las dimensiones que ha de tener el cauce de la Reguera de Payón.”
Al mismo tiempo se envían cartas a todos aquellos hijos de Proaza que buscando fortuna emigraron a las Américas.
Envían dinero de diferentes países. En Mejico, los hermanos BarquÍn y los hermanos Victoriano García. En Montevideo, Luis Rodríguez. En Argentina, Manuel Huerta Pendás. En Filipinas, Benjamín Alonso. En La Habana, Braulio Fernández y los dependientes de Key West. y El Club Proaza. En Panamá, Severino García, llegando donativos también de Madrid.
Y todos los vecinos de Proaza contribuyeron con mayor o menor cantidad para que fueran una realidad las ansiadas escuelas que, por fín, se inauguraron en 1915.
La recaudación ascendió a 7.331 pesetas y la construcción a 5.931 pesetas, quedando a favor 1.400 pesetas.

Obras posteriores
El 5 de febrero de 1931 se hace el proyecto para dotar al grupo escolar de retretes, urbanización de los patios con aceras y el cierre del recinto escolar con muros y verjas, así como la división de las hasta entonces aulas únicas para separar los grados de alumnos en mayores y pequeños.

Recuerdo a los docentes
Quisiera terminar esta colaboración con un recuerdo a los docentes, no de mi generación, sino a aquellos otros que en tiempos difíciles fueron consecuentes con la misión que ellos mismos se habían encomendado: preparar a sus alumnos para que ejercieran su libertad como personas; pues no debe de perderse de vista que la escuela es el primer pilar donde se forma el futuro ciudadano.
Hoy las personas piensan que solo el instituto y luego la universidad son la base de sus enseñanzas y se olvidan que fue la escuela la que desde la edad más temprana, los comenzó a forjar para que llegaran a un futuro prometedor.
Fueron muchos los maestros y maestras que incluso dejaron su vida en este empeño, sufriendo las represalias que para algunos significaban sus ideas, pues no eran capaces de comprender que el desarrollo de la persona no es solamente el físico sino la formación moral e intelectual.
Desde aquí un emocionado recuerdo para los hombres y mujeres que a pesar de las adversidades,siguieron su camino con dignidad, libertad e integridad,valores por los que merece la pena luchar.

Comentarios:
  1. Begoña dice:

    Muy interesante

  2. MIRTA JAIMERENA GARCIA dice:

    Buenas tardes, leo la nota de la escuela rural de Proaza y posiblemente haya ido mi abuela alli. Ella se llamaba CESAREA CASIMIRA GARCIA PENDAS Y NACIO EN PROAZA. No tengo muchos datos pero me encantaria saber si vive algun primo materno de mi padre (él no vive) No se nada, solo que la abuela Casimira se caso en Argentina en el año 1907 con Juan Bautista Jaimerena oriundo de Erratzu (navarra). disculpen la molestia pero seria muy grato tener algun dato. Solo saber de la familia GARCIA PENDAS. Aca en mi ciudad hay apellidos GRACIA Y PENDAS TAMBIEN….VIVO EN LA CIUDAD DE BOLIVAR, PROV. DE BUENOS AIRES, ARGENTINA. UN CARIÑO Y M MUCHAS GRACIAS…..

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