Publicado el: 20 Feb 2016

[El valle escondido] Banduxu, un largo viaje en el tiempo

Por Toño HUERTA

Banduxu fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2010 bajo la figura de Conjunto Histórico. Situado a más de 600 metros, la historia de esta población se pierde en los tiempos, siendo una de las más antiguas de los Valles del Trubia y que ha conservado hasta nuestros días su esencia, conformando un excepcional ejemplo de aldea asturiana conjugado con un rico patrimonio histórico-cultural.

Banduxu, con sus torres / Foto de Toño Huerta

Banduxu, con sus torres / Foto de Toño Huerta

Apenas son 10 kilómetros los que separan Proaza de Banduxu a través de una sinuosa carretera. Pero cuando se llega al alto de la Falconera y se vislumbra el valle donde se sitúa, uno no puede dejar de pensar en el aislamiento de esta aldea, a pesar de que su red caminera tradicional es muy densa; es lo que tiene verlo con los ojos de la modernidad, más si tenemos en cuenta que no sería hasta la década de 1980 cuando llegó la electricidad, el agua corriente o la carretera. Tal vez en ese aislamiento reside gran parte del valor de Banduxu, que ha preservado de manera fiel el alma aldeana, formando un conjunto como resultado de la suma de elementos físicos, sociales y patrimoniales.
Aunque no se sabe aún el origen de Banduxu, si es cierto que entre los siglos VIII-IX ya aparece como una aldea consolidada y ligada al poder feudal. En esa época, Vandugio –como la citan las fuentes–, cuenta con un primer núcleo de población en torno a la iglesia de Santa María, desarrollado en ladera y dedicado a la agricultura, además de una explotación de pastos de altura, conformando la actual red caminera y de usos agrarios (a través de tierras de labor, pastos y brañas). También aparece ligada al nombre de Gladila, obispo que poseyó gran cantidad de riquezas y territorios en los Valles del Trubia, entre ellas Banduxu.
Durante la Baja Edad Media, entre los siglos XII y XV, comienzan a surgir los diversos barrios que hoy día conforman Banduxu; el primero sería el de Toral. También sería en ese periodo, en concreto entre los siglos XII y XIII, cuando se construye la actual iglesia de Santa María (ya citada en el año 912); de su traza románica hoy tan sólo quedan vestigios en su ábside y algún canecillo. Pero quizás la construcción más conocida de Banduxu es su torre circular, levantada entre los siglo XIII y XIV, cuando surge el linaje local de los Álvarez de Bandujo, a quienes se debe su construcción, a la par que se ve el nacimiento de un nuevo barrio, el del Palacio. La torre es de las mejor conservadas de Asturias, con 12 metros de altura y 3 pisos; su acceso original se realizaba por un arco de medio punto situado a más de dos metros de altura; cuenta con numerosos vanos y saeteras.

Banduxu / Foto de Toño Huerta

Banduxu / Foto de Toño Huerta

Siglo XVIII
Pero sería a lo largo del siglo XVIII cuando la planta polinuclear de Banduxu se desarrollaría plenamente, estando ya generadas todas las barriadas actuales: Campal, La Molina, El Taranu, El Conventu, Entelailesia, El Real y El Barreiro, además de las más antiguas de Toral y el Palacio. En esta época serían las familias de los Miranda y los Tuñón, descendientes del linajes de los Álvarez de Bandujo, quienes controlarían las tierras mediante un férreo dominio de las mismas, levantando entre otras, la casona de los Muñiz o el Palacio de los Miranda, destacando la torre cuadrangular que albergó la antigua cárcel y ayuntamiento. Pero también a ellos se deben la construcción de grandes paneras para recoger sus cosechas. Sin embargo, por primera vez y de forma paralela, los campesinos comienzan a construir casas y hórreos, remitiéndonos las construcciones más antiguas a modelos de los siglos XV a XVII y conservándose muchos del XVIII.
El siglo XVIII significó la fosilización de Banduxu, llegando prácticamente intacto hasta nuestros días, pasando a convertirse en una aldea dormida en los siglos XIX y XX, lo que ha permitido poder contemplar a día de hoy todo su devenir histórico.
A pesar de las apariencias, de estar situado en un lugar aislado y mal comunicado desde el punto de vista actual, Banduxu contaba con una importante red caminera de la que aún se conserva buena parte pese a haber sido gestada a lo largo de la Edad Media. Uno de los caminos reales que aún mantienen su trazado, a pesar de la construcción no hace muchos años de una pista ganadera, es el que subía hasta la Campa de San Bartuelo y enlazaba con uno de los ramales del Camín Real de La Mesa, en concreto el que iba de Cueiro a Villanueva de Santo Adriano.

Red caminera
Otro importante camino que conserva tramos de un espectacular empedrado es el que sale del barrio del Toral y se dirige a Bustiello a través de Eiros y Beloseiros. Solo hace falta tener un ojo curioso para observar como esta red caminera estructuró el paisaje hasta nuestros días, comunicando los diversos espacios productivos y habitacionales entre sí; y es que todo ello forma parte también del patrimonio. También hacia Bustiello sale otro camino a través del Vialar, por un denso bosque de castaños.
Un tercer vial, quizás el más conocido por su vertiente turística actual, es el que sale del barrio de La Molina y desciende hasta enlazar con la Senda del Oso, si bien su antigüedad es mucho mayor. A principios del siglo XX se construiría en ese mismo punto, conocido como LLaneces, un puente que lo enlazaría con la carretera recién construida en esa época. Este camino discurre por una foz, acompañado por el agua, la roca y el bosque en un paseo muy recomendable.

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Diario digital del Camín Real de la Mesa