Publicado el: 05 Mar 2016

Juanjo Arrojo, maestro de la fotografía

El salón de actos del palacio Valdés Bazán  de Candamo se quedó pequeño para el numeroso público que acudió a su charla

juanjo arrojoBeatriz Álvarez / Candamo

Ayer, viernes 4 de marzo a las 19.30 en el Palacio Valdés Bazán de San Román de Candamo, el fotógrafo asturiano Juanjo Arrojo disertó, con la valiosa ayuda de su colección particular de fotos, sobre dos de sus pasiones: Asturias y la fotografía.
El salón de actos se quedó pequeño para acoger al numeroso público que se acercó a escucharle a pesar de lo desapacible de la tarde.
La presentación corrió a cargo de José Luis Suárez Arias, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Cándamo, que destacó la valentía de este gran profesional que dejo la mina para “perseguir un sueño, lo que, en ocasiones, tiene premio”. También quiso aprovechar para manifestarle su sincero agradecimiento personal e institucional, pues una de las virtudes que caracterizan al “fotógrafo de Asturias”, como lo calificó José Luis, es su gran generosidad a la hora de prestarse a colaborar con quienes se lo pidan siempre que la causa lleve implícita la divulgación y el conocimiento de la cultura y la etnografía, el paisaje y el paisanaje asturiano, si es del rural todavía mejor. En palabras de Suárez Arias “Juanjo es un gran profesional, defensor de la cultura y la lengua asturiana, pero aún destaca más por su labor altruista y por la gran persona que es”.
Arrojo ofreció una amena charla con el apoyo de sus “semeyes” en la que contó como fueron sus inicios en la fotografía profesional para un niño que un día descubrió que con una cámara podía hacer lo mismo que otros hacían con papel y lápiz.
La tarde discurrió entre fotos en blanco y negro de la arquitectura Indiana, primero de sus trabajos que allá por los ochenta supuso más de seis años “fotiando” los vestigios de aquellos hombres y mujeres asturianos que volvieron a su tierra después de “hacer las Américas” para llenarla de pequeñas joyas en forma de palacetes y casonas. Este trabajo que realizó por encargo del Colegio de Arquitectos y aparejadores le permitió darse a conocer y empezar a tener un nombre en esto del arte de la Fotografía.  Casas electorales y edificios religiosos conviven en su colección con paisajes de montaña, hórreos, paneras y cabazos, cabanas de teito en Somiedo y molinos de agua, pastores y campesinos. Picos de Europa, Covadonga, Cudillero donde pasó parte de su infancia o Gijón su lugar de residencia actual. Todo lo que se preste a ser fotografiado por Juanjo tiene cabida en su cámara, pero además de todo sabe este hombre amigo de conversar y, sobre todo, de escuchar para aprender. “Llegué tarde a la fotografía digital, pero siempre estoy buscando a alguien que sepa para aprender con él.”
Pero si hubo un momento especialmente interesante para los candaminos fue el importante recorrido por el interior de la Caverna de la Peña de San Roman que hicieron los presentes. Juanjo Arrojo, especialista en fotografiar cuevas, destacó como este tesoro de Cándamo es un gran desconocido para gran parte de los asturianos, reconociendo al mismo tiempo su querencia hacia este lugar Patrimonio de la Humanidad. “Si me tengo que quedar con una cueva, me quedo con esta. Es lo mismo que me pasa con el Prerrománico, siendo de Mieres lo lógico es que me tire más Santa Cristina de Lena.” Se convirtió el acto de ayer en el previo a la apertura anual de la Cueva que abrirá esta Semana Santa y los tres meses de verano.

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