Publicado el: 06 May 2016

El caso ‘Marea’ desvela un desfalco de 47.300 al IES de Grado

El juicio saca a la luz la compra de material para el César Rodríguez que nunca se llegó a recibir aunque se pagó

ies gradoEl juicio del “caso Marea”, que se celebra estos días en la Audiencia provincial, ha desvelado la existencia de dos facturas por un total de 47.300 euros, por compras de material para el instituto de enseñanza secundaria César Rodríguez, de Grado, un material que nunca llegó y que tampoco había sido solicitado por el centro.

Según publican LA VOZ DEL CUBIA y LA VOZ DEL TRUBIA en su edición impresa de mayo, que se está distribuyendo estos días por la comarca, el IES César Rodríguez es uno de los 87 colegios e institutos asturianos sobre los que el Gobierno regional hizo en el año 2015 una auditoría de los suministros pagados a las dos empresas implicadas en el “caso Marea”, Almacenes Pumarín e Igrafo. Responsables de ambas empresas se sientan en el banquillo, junto a altos responsables de la Administración regional, como el exconsejero de Educación José Luis Iglesias Riopedre, a raíz de las supuestas corruptelas detectadas en la consejería de Educación, que salieron a la luz en la investigación. Durante el juicio el Principado presentó un informe elaborado en el año 2015, tras verificar los suministros de material a los centros educativos asturianos durante dos años. Las facturas que afectan al instituto César Rodríguez, de Grado, corresponden al año 2009. Una alcanza los 11.015 euros, y la segunda, 36.288 euros.
En ambos casos, como en el resto de las facturaciones presuntamente fraudulentas que se reflejan en el informe regional, las facturas habían sido validadas en su momento, con informes de recepción supuestamente falsificados. En el caso del instituto de Grado, la dirección del centro aseguró que nunca había recibido tal material, y que tampoco lo había pedido. Las firmas y los sellos que aparecen en los certificados de recepción son falsos, según se refleja en el informe regional y manifestó en su momento el director del centro.
El informe sobre el desfalco en los colegios públicos, que ha conmocionado a la comunidad educativa asturiana (pues se refiere a compras supuestamente falsas realizadas y pagadas ya en plena crisis, cuando los recortes en los servicios públicos eran patentes), ha sido investigado por la Fiscalía asturiana, después de que el Principado lo elaborara “para cuantificar los daños” que el caso Marea le había supuesto a las arcas públicas. La Fiscalía, finalmente, se inhibió en favor de la Audiencia, que ha sentando en el banquillo a los acusados, aunque el estudio regional sobre los suministros escolares no ha sido admitido como prueba, ya que se elaboró con posterioridad a la instrucción de la causa, y su estimación ocasionaría indefensión en los procesados. Será objeto, por tanto, según se destacó durante el juicio, de un procedimiento aparte.
El retrato que hace el informe sobre la supuesta corrupción en los colegios es brutal. Mientras sobre el papel todo estaba debidamente fiscalizado y servido, con firmas y sellos de los directores y colegios, y avales de los interventores regionales, las mesas, sillas, ordenadores, pizarras digitales y hasta panderetas (pues uno de los centros supuestamente estafados es el Conservatorio de Oviedo) nunca llegaban. Los precios a los que se pagó este material fantasma no eran, además, baratos. Un ratón de ordenador llegó a facturarse al precio de 140 euros, según desveló en la Junta General del Principado el grupo parlamentario de Podemos.

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa