Publicado el: 14 May 2016

Somiedo se convierte en la capital asturiana de la cultura

Economistas, historiadores, pintores, investigadores y vecinos recuerdan a Flórez Estrada en un entrañable acto en donde llamó la atención la ausencia de representantes del Gobierno regional

IMG_3440Fernando Romero / Somiedo

Pola de Somiedo se convirtió hoy en la capital asturiana de la cultura en el homenaje a su hijo más ilustre, Álvaro Flórez Estrada en el 250 aniversario de su nacimiento. Fue un acto más intelectual y popular que político, pues no acudió ninguna representación del gobierno regional, a pesar de la talla de este economista ilustrado, según muchos autores, superior incluso a Jovellanos en su obra y sus aportaciones a la economía y a la política universal.

Entre las personalidades que acudieron al acto estaban, además del alcalde de Somiedo, Belarmino Fernández, Manuel Galán, descendiente del economista y director del hotel que lleva su nombre; Marta Friera, profesora de derecho de la Universidad de Oviedo, los economistas José Alba y David Rivas, el pintor Vicente Santarrúa, el investigador José Manuel Álvarez y hasta el senador Isidro Martínez Oblanca, de Foro Asturias, al que acompañaba Josefina Álvarez, portavoz de Foro en Somiedo.

Vecinos, periodistas, estudiantes y amigos de la familia acompañaron a la comitiva que se había reunido a las once de la mañana en la plaza del Ayuntamiento, en donde se descubrió la primera placa, al inicio de la calle que lleva el nombre del ilustrado y que, tras un largo trayecto junto al río desemboca a las afueras de Pola en su casa natal, hoy hotel.

La primer intervención fue la del alcalde, que agradeció la asistencia a los vecinos y destacó la importancia de Flórez Estrada. Enseguida Manuel Galán leyó un bando de 1850 firmado por su tatarabuelo, que ostentaba también el cargo de alcalde perpetuo de Somiedo y en el que se hablaba de educación y civilidad y se prohibía a los vaqueiros llevar a los niños atados al ganado por el peligro que puede suponer para ellos.

Los gaiteros amenizaron esta gira-homenaje. La comitiva paseó entonces por la calle en dirección a la iglesia, ante la que se detuvo. Allí Manuel Galán mostró el escudo original de la familia Flórez Estrada y habló de su simbología: la torre castellana y la flor de lis y los dos pechos de mujer. La capilla, datada en 1731, fue mandada construir por el padre de Álvaro Flórez Estrada. Tras la información de la heráldica de los Flórez somedanos José Alba leyó un extracto del Tratado de Economía Política  que escribió el homenajeado en donde se pone de manifiesto el interés que tenía este somedano «en poner el conocimiento a disposición de la sociedad de entonces». Destacó que fue uno de los primeros economistas en estudiar los conceptos de valor, riqueza y utilidad, recalcando que se mejorarían las costumbres con un mayor conocimiento de la economía política. Rivas destacó que Flórez Estrada no trataba de inventar verdades «si no divulgar las descubiertas, lo que demuestra su humildad y su idea de contribuir al progreso, fruto siempre del conocimiento».

A mitad de la calle se descubrió una nueva placa con el nombre del prócer y Marta Friera leyó un párrafo del libro Defensa en Las Cortes en donde el autor acerca al lector a su concepto de la ley. Friera dijo que de las libertades preferidas de Flórez Estrada la que ganaba era la de expresión y «la depravación de las costumbres llega cuando se desprecia la libertad de expresión, que inspiró las revoluciones, los cambios políticos y sociales, derribó a Napoleón y aniquiló la Inquisición». Esta historiadora del derecho de la Universidad de Oviedo expuso ejemplos que Flórez Estrada utilizaba para explicar los cambios producidos en toda Europa gracias a la libertad de expresión.

La comitiva cultural y vecinal se acerca ya a la casa natal del homenajeado. Antes de acceder al recinto, en el que hay un panel informativo para los turistas en donde se resume la vida del ilustre somedano, el alcalde tomó la palabra y recordó a los presentes el esfuerzo de Maribel, la madre de Manuel Galán «que desde los noventa estuvo rehabilitando durante años esta antigua casona» y habló del interés en que haya habido un relevo generacional: «no hay mejor puesta en valor de algo que hacer que las cosas funcionen», en referencia al negocio hotelero que funciona en la casa natal de Flórez Estrada y que lleva su nombre. Galán, por su parte, explicó que aún se conservaba en la casona parte de la librería antigua del economista, la torre del siglo XV y el palomar, una antigua torre de control, del siglo XVIII. Se dirigió a los vecinos para decirles que este patrimonio histórico estaba abierto a todos «y especialmente a los somedanos». Posteriormente leyó un extracto de otro de los libros escritos por su tatarabuelo, en esta ocasión haciendo referencia a la cuestión social y a la desigualdad humana que en su opinión crecía por la estructura de la propiedad de la tierra. Explicó además que Flórez Estrada había renunciado a parte de su mayorazgo por entender que era injusto.

Una vez en el interior de la casona se presentó un retrato pintado por Vicente Santarrúa en el que se representa a Álvaro Flórez Estrada en su exilio inglés. Manuel Galán agradeció al pintor su esfuerzo «porque lo hizo en un tiempo récord, en tres semanas» y expresó su orgullo por que pueda estar colgado en una pared de la casona. Introdujo al artista candasín, destacando su preferencia por el expresionismo realista y calificó de «lujazo» la cesión de este retrato por parte de este destacado artista.

Santarrúa explicó a los presentes los detalles de su obra y señaló que era el segundo intento que hacía por acercarse a Flórez Estrada y que trataba de reflejar su «don de humanidad y de hombre dialogante, ejemplo de los ilustrados». Del fondo del cuadro explicó que era un paisaje de Londres «en donde a los 32 años escribió una de sus principales obras, el Curso de Economía Política. «El sillón en el que está sentado explica su origen hidalgo, los documentos de la mesa, entre ellos el libro rojo, el sufrimiento de un hombre que murió defendiendo la honestidad y su pose erguida demuestra estar orgulloso de su espíritu humanista». El pintor destacó la preocupación del economista por la juventud y dijo que era un adelantado en su época por su dominio de varios idiomas. Sobre el plumín de acero que coge con su mano explicó que representaba «su filosofía de renovación de ideas».

La jornada matinal finalizó con un filandón en el que participaron David Rivas, Marta Friera, José Manuel Álvarez y José Alba, en donde, de una manera coloquial y divulgativa, debatieron sobre la originalidad y la personalidad tanto política como económica de este hijo de Somiedo. Por la tarde continuaron los actos con una visita a la Casa del Oso y a la central hidroeléctrica de La Malva, al cumplirse el centenario de su construcción.

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