Publicado el: 26 May 2016

La importancia del logopeda

Por Cari GARCÍA CONZÁLEZ

La naturalidad y  la sencillez aparente de la adquisición del lenguaje hacen que la mayor parte de la gente se olvide de que se trata de la culminación del desarrollo de la mente humana.

Son esos casos en los que aparecen dificultades en el lenguaje, los que nos hacen ver la inmensa complejidad del proceso que empieza cuando un niño muy pequeño, llega a intuir que unos pequeños sonidos puestos unos tras otros le permiten conseguir la presencia de su madre o su padre, pero, ¿a quién acudimos cuando aparecen dificultades en la comunicación?.

logopedaCuando aparece algún trastorno de comunicación debemos acudir al logopeda, que es el especialista  que se encarga de evaluar, diagnosticar, pronosticar, rehabilitar y prevenir, los trastornos de la comunicación humana: alteraciones de la voz, de la audición, del habla, del lenguaje (compresión y expresión), de la cognición  y orales no verbales (deglución, masticación, succión y otros).

Los objetivos de un logopeda son muy diferentes,  dependiendo de las dificultades del paciente: Ayudar a recuperar el habla a una persona con afasia, enseñar a un docente a utilizar la respiración y a hablar correctamente para prevenir daños en sus cuerdas vocales, ayudar a un niño a superar sus problemas con la escritura, conseguir que un niño con deficiencia auditiva reconozca y clasifique los sonidos etc.

El papel del logopeda en la infancia

Cuando el niño no desarrolla el lenguaje a la edad en que normalmente se presenta, cuando no es capaz de articular determinados sonidos, cuando tiene problemas en la lectura y/o escritura, cuando tiene alteraciones en la fluidez del habla, cuando tiene deglución atípica, etc. debe acudir a un logopeda.

Muchas veces nos encontramos casos en los que nos dicen, “no te preocupes ya hablará” “cuando empiece el colegio ya verás como espabila” “el niño es vago para hablar”   y no es así, cuando existe un problema de comunicación, el niño debe ser evaluado por un logopeda, demorar la intervención solo sirve para  acentuar sus dificultades,  y no nos podemos olvidar del impacto emocional que las dificultades del lenguaje tienen sobre el niño (frustración, vergüenza a hablar, ansiedad…).

 

El papel del logopeda en la tercera edad.

La logopedia también tiene una importante función en muchas alteraciones que puedan surgir en la vejez. Así, cuando aparecen problemas auditivos que afectan al lenguaje, cuando tras un ictus o acv desaparece la capacidad para hablar o comprender lo que nos dicen (afasia), cuando la comunicación se deteriora a causa del envejecimiento, demencias… debemos contar con la ayuda de un logopeda, que no solo mejorará nuestras habilidades comunicativas  y, por tanto, la salud, sino también mejorará nuestro entorno físico, social y actitudinal, favoreciendo nuestra vida, día a día.

El logopeda no solo interviene en problemas de comunicación, también interviene  problemas de deglución (dificultad al tragar) lo que recibe el nombre de  disfagia. En enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson la prevalencia de la disfagia es de más del 50%,  y en los pacientes que han sufrido un ictus la prevalencia se encuentra entre el 13% y el 94%, además, si una persona fallece en el primer mes tras haber sufrido un Ictus, la causa más probable será la aspiración de alimentos,  consecuencia de la disfagia.

Por ello, los logopedas reivindicamos nuestra presencia en centros de día y residencias de la tercera edad, donde tenemos una labor irremplazable.

La logopedia hoy en día sigue siendo poco conocida entre la población en general e incluso entre los demás profesionales de la salud, pero es necesario saber, que el logopeda no es un psicólogo, no es un profesor… es un profesional de la salud que tiene su propio campo de actuación y mucho que ofrecer a nuestra sociedad.

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