Publicado el: 24 Jun 2016

[Entrevista] “En Quirós nos sentimos como en casa”

El profesor Carlos Sánchez es uno de los integrantes del II Campo de Trabajo de la Universidad Politécnica de Madrid, que comienza la semana que viene

carlos sanchezBeatriz Álvarez / Quirós

El próximo día 27 de junio se presentará en el Museo Etnográfico de Quirós el II Campo de Trabajo de la Universidad Politécnica de Madrid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura organizado en colaboración con el Ayuntamiento de Quirós. En el que participarán 30 alumnos del Título Propio de Grado en Diseño de Interiores junto a dos profesores. Este Campo de Trabajo supone la continuidad de la colaboración iniciada el año pasado entre la mencionada Universidad y el Ayuntamiento. En esta ocasión, aunque la finalidad del mismo es semejante la actuación es totalmente distinta.

El verano pasado los alumnos realizaron una intervención en el entorno de la ermita de Santa Olalla de Pirueño (Quirós) que supuso la limpieza, mejora y señalización de la misma y de su entorno. Este año la actuación se realizará en las instalaciones del Museo Etnográfico de Quirós y supone la elaboración de murales pictóricos de gran tamaño con temática de la zona que muestren las costumbres o aspectos etnográficos. Estos murales realizados por los alumnos junto a sus profesores pasarán a formar parte de las instalaciones del Museo y añadirán carácter al acceso y a las estancias del mismo. También se realizará un montaje expositivo con trabajos realizados por los propios alumnos durante su permanencia en el concejo.

El profesor Carlos Sánchez Alonso (Soria, 1963) repite experiencia. Es desde 1994  Profesor de Técnicas de Expresión y Representación de los Cursos de Arquitectura de Interiores del Departamento de Construcción de la Universidad Politécnica de Madrid.

-¿Qué valoración hace como profesor de un cierre de curso como el del año pasado entre las montañas y los hórreos  quirosanos ?

– Lo primero es mencionar que fue  hace 14 o 15 años comenzamos a realizar estos cursos-campos de trabajo. Hasta el año pasado en un pueblo de Segovia (Bocegullas) donde la universidad tiene un Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional. El cambio de Castilla a Asturias fue una “bocanada de aire fresco” literal y metafóricamente hablando. Después de esta pequeña introducción y respondiendo a su pregunta, muy positiva. Lo que nació como un campo de trabajo para una tarea muy concreta , hacer accesible y visitable mediante la limpieza y vallado la ermita de Pirueño, se ha convertido en algo con vocación de continuidad. Esto es por la increíble experiencia del año pasado. Increíble en todos los sentidos, trabajo de los alumnos, convivencia entre ellos, con los profesores pero probablemente por encima de todo  la interacción con los quirosanos. Nos sentimos muy bien, como en casa, queridos, ocurrió  algo mágico en un entorno mágico.

“Un mural puede ser algo que forme parte del patrimonio de Quirós y recuerdo de nuestro paso por aquí”

-¿Por qué un profesor se anima a acudir a un Campo de Trabajo?

-La pregunta habría que plantearla al revés ¿Cómo alguien con vocación docente puede negarse a compartir estas experiencias con sus alumnos? Es maravilloso conocer y que te conozcan tus alumnos en una situación de “igualdad”, de colegas de profesión que realizan un proyecto.

– ¿Qué interés y qué de didáctico tiene compartir tiempo y espacio con los alumnos a los que se ha acompañado a lo largo de un tiempo vital en su proceso no solo como profesionales sino también como personas?

– Realizamos un proyecto real, con tiempo de comienzo y fin, con algo que entregar, es un ejercicio magnífico. Nos conocemos trabajando, codo con codo y de juerga, en una “espicha”, nos vemos de verdad y, de verdad, suele ser el comienzo de una relación distinta y duradera después de la universidad. No hay nada más educativo que el respeto y la admiración, eso hace que el alumno se empape de lo que el profesor dice y hace. El trato en igualdad con alguien mayor, con el profesor lo hace posible. Además en horas, una semana intensa, equivale a una asignatura anual. Aprendemos unos de otros, como profesionales y como personas.

– El Campo de Trabajo del año pasado suponía una actuación muy concreta, la rehabilitación, recuperación y limpieza del entorno de la ermita de Pirueño, este año el Campo se plantea de una forma totalmente distinta. ¿Cuáles son las principales diferencias, dónde y qué se va a hacer?  ¿por qué se ha optado por este proyecto y no otro?

– Bueno, el azar, en forma de Alfredo y el ánimo, también financiero de  Javier de Cárdenas así como el del Director de la Escuela de arquitectura D. Luis Maldonado Ramos, nos trajo aquí, nos sentimos tan bien que,  ¿por qué cambiar? Solo hay dos premisas, hacer algo formativo y dejar algo que enriquezca el lugar que nos acoge. Somos profesores de dibujo, el lugar es ideal para dibujar, un mural puede ser algo que forme parte del patrimonio de Quirós y recuerdo de nuestro paso por aquí.

¿Qué fue lo que más le gusto de Quirós? y ¿con qué se queda?

– La experiencia fue tan completa, que en el viaje de regreso ya comentamos que había que hacer algo distinto porque repetirlo  era imposible. El entorno, la ermita, el cómo trabajaron los alumnos,  la colaboración de todos los habitantes, de las autoridades… Fue irrepetible. Pero intentaremos superarlo.

 

 

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