Publicado el: 02 Ago 2016

[Fiestes de prau] Santullano, 60 años sin faltar a su cita

La capital de Las Regueras celebra los días 5,6, 7 y 8 su ‘Sacramental’

santullano fiestasEsther Martínez / Las Regueras

Hubo muchas y buenas fiestas en Las Regueras, pero la Sacramental de Santullano tiene el mérito de no faltar a su cita desde hace más de sesenta años.  La gente de esta parroquia nunca decayó en su empeño para sacar adelante las fiestas de una forma u otra. Comisiones, sociedades de festejos, asociaciones de vecinos, grupos de amigos… siempre hubo un último recurso para que como por arte de magia, a veces en menos de una semana se organizase la romería.

Entrar  en el “prau de La Rasa” cada agosto y  encontrar amigos, los de siempre, los que la vida va trayendo, las familias cada vez más grandes, las ausencias que se notan tanto (Fonso y Mariano siempre están aquí )… sentarse a charlar en torno a una sidra, y hablar de aquellos  tiempos de canciones  lentas, de bailar con la más fea, de ligar con el más guapo, de las escapadas a los maizales, de Cela la dulcera, de las botellas enfriando en la “duerna” entre la hierba húmeda, de los postes de la luz oliendo a  eucalipto recién cortado, de cuando se quedaba todo a oscuras porque la orquesta tiraba mucho de los “plomos” y se encendían los cigarrillos prohibidos a plena luz, de partidos de solteros y casados, de los cross populares, de Manolo Ponteo y la tonada y ya mucho antes de Pedro y Antón de Cogollo tocando la mejor gaita del mundo.

No hace falta seguir mucho más atrás  en el tiempo para comprobar  que la fiesta de Santullano es parte de nuestra historia, de nuestra memoria;  forma parte de ese patrimonio inmaterial y del legado transmitido durante generaciones; no se trata sólo de tirar voladores o contratar orquestas de moda, sino de preservar una cultura que forma parte de nuestra identidad como aldea, como pequeño universo. Es un bien a preservar que sigue teniendo la misma vigencia de siempre a pesar de las carpas, los generadores y los camiones-escenario.  Hay cosas que no cambian y Santullano a principios de agosto huele y sabe a “pitu de caleya”, a arroz con leche quemada en cocina de carbón y a “bollu preñau”.

El lunes a las tantas bajo el quiosco de la orquesta un grupo de chavales entonaran el “Asturias si yo pudiera..”  y un año más Santullano cumplirá con la tradición.

Comentarios:
  1. Luis Gustavo Arias Arce dice:

    Que bonito saber, lo que salvaron una tradición, que de niño a de Haber vivido mi abuelo, a los 100 años de su salida de Las Regueras

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