Publicado el: 30 Sep 2016

Fapas achaca el acercamiento de osos a poblaciones a la escasez de alimentos

La asociación conservacionista ha detectado plantígrados “extremadamente delgados” por medio de sus equipos fotográficos

oso-desnutridoLos equipos fotográficos que FAPAS utiliza desde hace más de  15 años para el seguimiento de la población de oso pardo en la Cordillera Cantábrica han detectado este verano la presencia de osos desnutridos, “algunos extremadamente delgados, con claros síntomas de caquexia”, señalan en un comunicado difundido hoy por esta institución, con sede en Santo Adriano. Junto al escrito, Fapas adjunta una imagen de un oso desnutrido aunque no está fechada este verano, sino en marzo, que es justo después del periodo de hibernación

Explican que 2016  está siendo en algunas áreas de la cordillera un año climatológico complicado que ha alterado algunos ciclos vitales en la alimentación de los osos. Especies importantes en la dieta alimenticia para el plantígrado, como son las cerezas, “sufrieron un fuerte atraso en su maduración, lo que  provocó la presencia de muchos daños de osos en colmenas”. Los osos buscan en las colmenas alimento proteínico, que obtienen principalmente del consumo de las larvas de las colonias de abejas, aunque popularmente se considera que el principal atractivo es la miel. “Ello ha  supuesto a su vez la presencia de ejemplares en entornos más humanizados que es donde los propietarios mantienen sus colmenas”.

Además, añaden, un verano extremadamente seco “no ha favorecido la alimentación natural de  los osos, basada en la búsqueda de insectos y consumo de frutas silvestres. La productividad de un fruto de gran valor alimenticio como es el arándano ha tenido una productividad muy irregular, en especial en las áreas medias de los valles de montaña, donde esta fruta madura antes que en las zonas de alta montaña. Lo mismo ha sucedido con  avellanos y moras silvestres que si bien tuvieron una gran floración en primavera, posteriormente la fructificación o ha sido muy escasa en muchas zonas, o los frutos apenas se han desarrollado a causa de la sequía”.

Estas circunstancias generales de las condiciones climáticas sobre territorios donde habita el oso, condicionan a juicio de Fapas, tanto su estado físico como su comportamiento. “Un comportamiento que en algunos ejemplares los lleva a la búsqueda de alimento en zonas de mayor intervención humana”.

“El despoblamiento rural de las áreas de montaña ofrece en la actualidad una magnífica oportunidad para que los osos encuentren comida en los miles de fincas abandonadas en los entornos de los pueblos. Muchas de ellas mantienen aún viejos frutales que sirvieron para favorecer el cierre de las fincas. Manzanos, perales, cerezos, ciruelos, avellanos e higueras son abundantes en estos entornos rurales. Los osos los comienzan a frecuentar en especial cuando, como este año, se suceden situaciones climáticas adversas que  hacen disminuir de manera importante la productividad natural de alimento en las zonas de montaña”, informan en el citado comunicado.

A su juicio hay una campaña interesada para presentar ante la sociedad la existencia de osos problemáticos “acompañada de la solicitud de importantes recursos económicos a la Unión Europea para solucionar el problema”.

Aprovechan para criticar a la Administración Regional por la “retirada sistemática de  los animales muertos en la naturaleza”. “Cadáveres que está comprobado científicamente que son parte de máxima importancia en la dieta alimenticia de los osos en determinados momentos de su biología y ecología y que a través de su consumo obtienen proteína suficiente y reservas energéticas imprescindibles para una correcta evolución  de su estado corporal, en especial las hembras acompañadas de crías”.

 

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