Publicado el: 04 Oct 2016

Astur se marcha a Huesca

El primer bisonte nacido en Asturias se traslada al parque Lacuniacha
El Parque de la Prehistoria de Teverga incorpora un nueva hembra de esta especie procedente de Alemania, tras la muerte en agosto de la única que había

bisontes

El joven Astur entre sus sus padres. Su madre murió en agosto.

Redacción / Santo Adriano

“Astur”, el primer ejemplar de bisonte nacido en Asturias después de 10.000 años, se trasladará al Parque Lacuniacha en Huesca, donde también desarrollan un programa de recuperación del bisonte europeo. Este traslado está motivado por la rivalidad que está mostrando este joven ejemplar con su padre, con quien se pelea constantemente.

Para compensar la marcha de Astur el Parque de la Prehistoria y sustituir a la hembra fallecida en agosto, se ha traído a un nuevo ejemplar hembra de bisonte europeo al cercado de animales. Proviene del Zoo de Springe en Alemania y se confía en que su llegada contribuya a la reproducción de esta especie en peligro de extinción y en vías de recuperación, con solo 4.000 ejemplares de bisontes europeos en todo el mundo.

 

Este proyecto forma parte de un convenio de colaboración suscrito entre el Parque, el Ayuntamiento de Teverga, FAPAS y la Asociación Centro de Conservación del Bisonte Europeo en España, que ha permitido a los visitantes avistar desde marzo de 2014 en una zona habilitada del Parque tanto a ejemplares de bisonte europeo como a caballos Przewalski.

Los bisontes de origen europeo son una especie con un potencial natural inigualable, mejorando el entorno donde vive al consumir hasta 32 kg de material vegetal al día. Su cuerpo, voluminoso y macizo, tiene unas patas robustas y musculosas y una cabeza grande. Sus cuernos son cortos, redondos y puntiagudos, orientados hacia arriba y cuenta con un pelaje de color pardo en varias tonalidades, pudiendo llegar a ser casi negro en algunos individuos.

La nueva hembra de bisonte

La nueva hembra de bisonte

Los caballos Przewalski, los únicos considerados salvajes, se diferencian de la mayor parte de sus congéneres domésticos por la estructura de su cráneo, con una cabeza grande y pesada, un perfil convexo y orejas largas. Al igual que los bisontes, los caballos son especies en peligro de extinción y en vías de recuperación de los que quedan 1.500 ejemplares en el mundo.

Asimismo, desde abril de 2016 el cercado de animales del Parque cuenta además con una pareja de Uros de Heck o Neo-Uros. El uro, considerado el antepasado salvaje de todas las vacas del mundo, se extinguió en el siglo XVII y los ejemplares que se encuentran en Teverga son una recreación que se desarrolló en Europa en los años 30.

Esta propuesta permite observar en vivo a los animales que ya pintaban nuestros antepasados, integrándose como un complemento perfecto a la visita guiada a la Galería y Cueva de Cuevas del Parque, al recorrido por la Senda del Oso y a la oferta turística local.

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