Publicado el: 09 Oct 2016

En busca del paisaje cultural de los Valles del Trubia

Participantes en las XVIII Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial visitaron ayer la comarca

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Miguel Ángel Álvarez, Eva Martínez y Alva Rodríguez

Beatriz Álvarez / Quirós

Los asistentes se desplazaron desde Gijón hasta Oviedo a visitar el Museo Arqueológico. Desde allí hasta Proaza donde han recorrido las instalaciones de la Central Hidroeléctrica, obra de Vaquero Palacios. Un conjunto que dio, allá por el año 1964, una solución al nuevo salto de Proaza y reúne pintura y escultura, ingeniería y arquitectura, constituyéndose hoy en un ejemplo único de edificio. Finalizada esta visita y acompañados por Roberto F. Osorio, cronista oficial de Quirós, han llegado hasta el pueblo de Santa Marina. Ubicado en la confluencia de dos valles, el del río L.lindes y el río Ricao, conserva restos del paso de tres empresas mineras (Fábrica de Mieres, Compañía Minera de Quirós y Hullera Española) que tenían concesiones mineras de carbón en la zona. Desde Santa Marina partió hasta 1963 el tren minero que llegaba a Trubia. Parte de lo que fue ese tren minero es hoy la Senda del Oso.
Tras comer en uno de los restaurantes de la zona se han trasladado al Museo Etnográfico de Quirós, que además de custodiar la historia y la tradición del concejo, tiene la particularidad de estar situado sobre los restos industriales de una acería con dos altos hornos del s. XIX. Su singularidad lo convierte en un museo único y es el ejemplo perfecto del aprovechamiento de ruinas industriales para un uso acorde con los tiempos actuales.
Fue durante esta visita donde en un pequeño acto, Miguel Ángel Álvarez Areces, presidente de la Asociación de Patrimonio Industrial, comentó que «la elección de Quirós no es una elección casual», hay que constatar que son muchos los lugares desconocidos porque se apartan de los circuitos tradicionales pero que nos enseñan cual fue la trayectoria histórica del desarrollo industrial en Asturias. Quirós es el ejemplo en pequeña escala de lo que calificó como las cuatro fases de ese proceso: calma, euforia, superproducción y crisis. Y es que los siglos XIX y XX suponen el nacimiento de una nueva forma de ver y entender la vida, pero la evolución histórica demuestra una y otra vez que la aparición de nuevos procesos productivos vuelve a cambiar los términos en los que se desarrolla una sociedad. Una sociedad como la quirosana que en la segunda mitad del siglo XX vio volcadas sus expectativas viéndose obligada a la emigración y a la desafección de todo el patrimonio industrial existente. Para Álvarez Areces hay muchas iniciativas que puedan ayudar a iniciar el proceso de recuperación de este patrimonio y con ello también del territorio. Recrear culturalmente lo que es la historia de la minería en Quirós, realizar planes de señalización de los recursos patrimoniales, colaborar con Universidades e instituciones, campos de trabajo, … Son muchas las posibilidades que se pueden planificar y ofertar para conseguir dar cobertura a algo concreto con la única finalidad de «dar valor a lo que tenemos». Y así, sobre la marcha en el transcurso de mismo acto, el metalúrgico Plácido García se ofreció para poner en marcha una de las asignaturas pendientes de los técnicos metalúrgicos asturianos: diseñar la ruta del hierro y del acero en Asturias.
Tras estas intervenciones tomó la palabra la Teniente-Alcalde, Eva Martínez, que manifestó el agradecimiento del Ayuntamiento por esta visita, así como que cualquier ayuda, sugerencia, proyecto para solucionar el estado del tremendo patrimonio quirosano es bienvenida, pues la situación económica es la que es. Finalmente intervino Alva Rodríguez, directora del Museo, que junto a la singularidad del Museo destacó que todos los textos estén en quirosán y que la mujer sea la protagonista principal del mismo. Tras este va breve acto se ha procedido visitar las instalaciones.

Participantes en la excursión

Participantes en la excursión

Quirós encierra en su territorio una gran cantidad de elementos de procedencia minera e industrial, ligados principalmente a la extracción de carbón y hierro, en un espacio de gran riqueza natural. No hay que olvidar que una parte importante de sus poco más de doscientos kilómetros de extensión forma parte del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa. Hoy su biodiversidad natural coloniza muchos de estos restos como es el caso de la mina los L.lamargones. Su recuperación con fines diferentes para los que fueron creados es una asignatura pendiente que está en mente de todos solucionar.
Basta un paseo por el paisaje para reconocer en él las huellas del patrimonio industrial, natural y cultural. En esta zona se puede apreciar un buen ejemplo para el análisis de las sinergías que se generan entre estas distintas esferas patrimoniales, que no son ni mucho menos departamentos estancos.
Estas Jornadas que alcanzan en esta edición su mayoría de edad están organizadas por INCUNA (INdustria, CUltura, NAturaleza), Asociación de Arqueología Industrial «Máximo Fuertes Acevedo. Reúnen expertos internacionales y son un referente dentro de los eventos que se celebran en el campo del patrimonio industrial. Su objetivo principal es conseguir que el patrimonio sea considerado como elemento de cohesión territorial y cambio, para conseguirlo todos los agentes implicados deben de comprometerse. Así se reclaman acciones que resuelvan tanto aspectos de conservación preventiva como intervenciones sostenibles adecuadas al entorno, regenerar espacios que encajen dentro del medio ambiente y poder dotar a estos elementos de nuevos usos o adaptar los existentes.  Un trabajo de campo como el realizado este sábado por el concejo de Proaza y el de Quirós supone el análisis de la práctica llevada a cabo hasta el momento.

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