Publicado el: 17 Oct 2016

Paseo ‘trupie’ por la historia

Vecinos y curiosos recorren con la Asociación Cultural de Trubia las calles desde La Riera a Junigro para explicar los distintos hitos de la localidad

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Fernando Romero / Trubia

«Trubia existe desde que existe la humanidad». Lo dice Jesús González Vizuete, presidente de la Asociación Cultural de Trubia que ayer organizó una ruta histórica desde La Riera hasta Junigro. Con esa frase quería explicar a un grupo de vecinos y curiosos de la historia, que los orígenes de la localidad no están ligados a su industrialización a finales del siglo XVIII, aunque sí su eclosión demográfica. La primera visita fue a la iglesia de Santa María, en La Riera, el origen de todo. Es en este hoy barrio de Trubia en donde nació «Muros», pues así se llamaba según la documentación histórica, este poblado a orillas del río Trubia. Esta ruta ‘trupie’ no es la primera ni será la última. Llevan tres años organizándolas. La novedad es que es la primera vez que se hacen dentro de las Jornadas Europeas de Patrimonio Cultural que promueve el Consejo de Europa para apoyar el patrimonio local. El objetivo, explica Vizuete, no es solamente conocer la historia de Trubia sino «hacer algo para evitar la casi ruina de gran parte de nuestro patrimonio».

Los orígenes de Urs turbiens (río de aguas turbulentas) Urs upia, (sobre el río) o Treviae (tres vías), pues no se sabe a ciencia cierta la etimología de Trubia, tiene ya antecedentes en la Prehistoria. La Cueva del Conde, en Tuñón o los abrigos de Santo Adriano demuestran la existencia temprana del Neanderthal y del Homo Sapiens en la zona. Posteriormente el territorio contó con varios castros como El Cogollu en Las Cuestas. El picu’l Curitu en Perlín, mientras que en Camales y en Pintoria aparecen restos prerromanos y del Neolítico. La presencia romana también está documentada, pues no en vano el valle del Trubia era el acceso hacia la Meseta y además también tenía interés para los nuevos conquistadores por la abundancia de agua, minerales, caza o madera, recursos que existieron de siempre y que harán posible siglos después, la instalación de la fábrica de armas.

Posteriormente, llegada la Edad Media el epicentro del territorio será Guanga, desde su castillo se controlaba el alfoz o territorio de Trubia. También la iglesia de Santa María, de origen prerrománico y muy vinculada a la monarquía asturiana. No en vano se cree que en esta iglesia está enterrada Creusa, esposa del rey astur Mauregato. El motivo es que era hermana del obispo de Braga, un gran propietario en este territorio.

Jesús González fue relatando los diversos hitos históricos de la localidad sobre el terreno. Tras la visita a la iglesia, en plenas obras de restauración, el grupo acudió frente al Palacio, o más bien sus ruinas. Estamos ya en el siglo XVI, cuando se crea el mayorazgo de la Casa del Campo de Trubia y que estuvo habitado por sus guardeses hasta 1988. La casa perteneció a una rama de los Miranda. Comienza con Lope Fernández Miranda y Beatriz de Grado, que posteriormente se vinculan a los Ponce de León hasta sus últimos dueños, herederos de aquellos, los Collantes. El edificio es de finales del siglo XVII y se está cayendo por su abandono «se intentó proteger y fuimos a Patrimonio pero no se hizo nada. El último intento fue en los años noventa. Iba ser un hotel en el arranque de la Senda del Oso y había un preacuerdo con la familia Collantes, pero se frustró», explica Vizuete, quien añade que aunque muchos lo creen así «no es el único palacio de Trubia» y enumera: el de los Solís en Perlín, San Miguel en Las Cuestas, Los Fueyo en Villarín, San Andrés (Arias de Velasco) y, en Pintoria, Santullano (en ruina) y el de los Ladreda.

Los excursionistas acudieron luego a la plazoleta de Trubia, frente a la fábrica de armas, para abrir un nuevo capítulo, el último de la explicación, la industrialización y el desarrollo de esta población. O más bien su eclosión. Explicó que lo que inicialmente motivó la instalación en Trubia de la fábrica se debió a razones de seguridad nacional frente a Francia. A ello hay que sumar la existencia de minas de hierro, madera y un río que podía ser navegable hasta la desembocadura del Nalón.

La fábrica arranca en 1794 y a su vera se alumbra la escuela de aprendices, origen de la FP en toda España gracias al hacer del General Elorza. A mediados del XIX se construyen las colonias y residencias para obreros y mandos «y será uno de los ejemplos más importantes de este tipo de construcciones en Europa». La mayoría estaban dentro del perímetro de la fábrica pero con su crecimiento se amplían también hacia fuera. Así, hacia 1860 se construye el barrio de Junigro y posteriormente el teatro casino (1918) y otros inmuebles sociales como el economato o el mercado de abastos.

El grupo recorrió luego la larga fachada de la fábrica y se pudieron observar los antiguos edificios, el casino, las residencias de los ingenieros, chalets de oficiales, la iglesia castrense y numerosos edificios hoy en un estado de semirruina por la falta de cuidados.  Al llegar al Vasco se explicó la importancia que la existencia en su día de dos líneas férreas (Feve o Vasco Asturiano) y Renfe, que convirtió a Trubia en una localidad de las mejor comunicadas de Asturias.  Por último se habló de la importancia que para Asturias ha tenido y tiene la industria Química del Nalón «la mayor carboquímica de Europa y los alquitranes de mayor calidad», explicó Jesús González.

 

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