Publicado el: 31 Dic 2016

Los expertos recomiendan brezo para el ganado caprino

Un estudio del Serida pone de manifiesto que, a pesar de su escaso valor nutritivo, tiene efectos antiparasitarios para las cabras

Brezos / Foto Serida

Redacción / Santo Adriano

La disponibilidad de brezos, a pesar de su bajo valor nutritivo, tiene efectos positivos en la sanidad del ganado caprino, reduciendo las parasitosis gastrointestinales y mejorando los rendimientos en pastoreo (variaciones de peso y condición corporal). Esta es una de las conclusiones a las que llega un estudio del Serida. Los expertos consideran que la ingestión de ciertas cantidades de brezo (en torno a un 20-30% de la dieta, siendo el resto hierba) «no presenta efectos perniciosos a causa de sus taninos en la fermentación ruminal. La presencia conjunta de brezales y prados puede favorecer las respuestas productivas del ganado caprino, restringiendo el empleo de fármacos, sus costes y efectos colaterales, y posibilitando un manejo más sostenible de los rebaños», señalan.

El trabajo ha sido realizado por Rafael Celaya Aguirre. del Área de Sistemas de Producción Animal, Urcesino García Prieto, del Área de Sistemas de Producción Animal, Antonio Martóinez Martínez de la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales y Koldo Osoro Otaduy, del  Área de Sistemas de Producción Animal.

Las enfermedades parasitarias, explican, son de las más importantes que pueden afectar negativamente a las ganaderías extensivas, causando bajas en el rebaño, elevados costes en tratamientos veterinarios y reducciones en la productividad. Concretamente, las parasitosis por nematodos gastrointestinales (gusanos redondos) son las causantes de grandes pérdidas en la ganadería extensiva a nivel mundial, sobre todo en regiones con climas húmedos, tanto tropicales como templados, y particularmente en el caso de los pequeños rumiantes, ovino y caprino.

En Asturias se contabilizan hasta 12 especies autóctonas de brezo, matas o arbustos pertenecientes a la familia de las ericáceas. El estudio destaca que estas plantas, aunque de escaso valor nutritivo para el ganado, presentan concentraciones moderadas de taninos en sus hojas, entre un 6% y un 10% (en equivalentes de ácido tánico) de la materia seca (MS), «por lo que son potencialmente bioactivas para disminuir o controlar las infecciones parasitarias del ganado caprino».

 

 

 

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