Publicado el: 22 Mar 2017

Grado se enfrenta a Fomento y rechaza la travesía de la N-634

El Alcalde contradice al Ministerio y niega que el tramo urbano sea de competencia municipal

Unanimidad para exigir al Principado la reparación de aceras de La Podada y un plan comercial para la villa

La concejala Marta Pravia defiende las medidas para ayudar a los celiacos

L. S. N./Grado

El Ayuntamiento de Grado no admitirá que el tramo urbano de la N-634 pase a ser de titularidad municipal, como reclama el Ministerio de Fomento. El alcalde moscón, José Luis Trabanco, anunció ayer en el Pleno que el municipio no va a asumir las competencias sobre esa travesía, pese a que el Ministerio de Fomento rechazó la renuncia a la petición de cesión realizada por el Consistorio durante la alcaldía de Antonio Rey.

Trabanco se pronunció sobre la polémica vía ayer, durante una sesión plenaria en la que reinó el acuerdo y la concordia entre IU y Foro, que suelen ser enemigos encarnizados. Nada más lejos del Pleno de ayer, en el que la concejala casquista Patricia Álvarez consensuó todas sus propuestas con el resto de los grupos y logró sacarlas por unanimidad, «porque así hacemos más fuerza, en defensa de los intereses de los vecinos de Grado». El enrevesado caso de la obra de La Podada y la cesión del tramo urbano de la N-634, que en otras sesiones plenarias acabó con broncas e incluso con la expulsión de la forista, se trató asépticamente, sin acusaciones y réplicas: todos estuvieron de acuerdo en respaldar la propuesta de Patricia Álvarez de pedir al Principado que acometa las obras de construcción de aceras en La Podada, y que las ejecute este año; en el caso de que el proyecto, presupuestado en más de 100.000 euros, no incluya el saneamiento, sería el Ayuntamiento el que pagaría esa parte de los trabajos. Cuando accedió al gobierno local, IU intentó renunciar a la cesión del tramo urbano solicitada en su momento por Rey, y exigir la construcción de las aceras de La Podada al Ministerio de Fomento, que contestó que la travesía ya no es de su competencia, por tratarse de una vía urbana que tiene otra alternativa preferente para la Red Estatal, la A-63. «El Ayuntamiento no va a aceptar que esa carretera sea de titularidad local», resumió Trabanco, que considera que el mantenimiento de toda la travesía sería «ruinoso» para el Consistorio moscón.

Hubo también acuerdo y unanimidad entre todos los grupos municipales para pedir al Principado de Asturias que elabore un plan de comercio de Grado que permita dinamizar un sector vital para la villa. «Hay 5,6 millones de euros en el plan regional, hasta el 2020. Hay que conseguir que de ese dinero algún euro venga para Grado», resumió Álvarez.

Las fiestas, hasta el fin de semana

Todos se agradecieron unos a otros el talante y la disposición al diálogo, que también se puso de manifiesto a la hora de aprobar el calendario festivo de 2018, cuando las fiestas de Santiago y Santana volverán a celebrarse en su fecha, en vez de retrasarse o adelantarse al fin de semana, como se aprobó para este año tras una consulta ciudadana. El concejal Plácido Rodríguez (IU) defendió el cambio de criterio, incidiendo en que la participación en la consulta fue muy baja, de un 2 por ciento de la población, y en que la Hermandad de Santiago y Santana había pedido que las fiestas volvieran a celebrarse en su fecha. Patricia Álvarez propuso mantener las fiestas cuando caigan, pero ampliar la programación festiva al fin de semana más cercano. Y aunque todos estuvieron, una vez más, de acuerdo, no pudieron evitar soltarse alguna pulla, tras la costumbre adquirida durante tantas sesiones. Así, Rodríguez insistió en que el Ayuntamiento está de acuerdo en ampliar la programación al fin de semana, pero aludió al excesivo gasto de algunas de las programaciones festivas impulsadas por Álvarez cuando era concejala de Cultura; y ya de paso hizo referencia a la frecuencia con la que el portavoz del PP, José Ramón González, va de romería. «Casi le doy la enhorabuena por la propuesta, estamos de acuerdo en eso, aunque no sé si José Ramón, que no pierde romería, aguantará el esfuerzo», ironizó el edil de IU. El portavoz popular no tardó en recoger el guante. «Cada uno tiene sus medios de diversión; igual a alguno le gusta divertirse con las plantas, a mí me interesan las personas. Yo voy porque me invitan. Si a usted no le invitan, malo; y si lo hacen y no va, peor. A mí sí me invitan, y la verdad es que voy encantado».


El que estuvo toda la sesión con el pie cambiado fue el portavoz del PSOE, Alfredo Varela, que en la era de las broncas sin cuartel entre Foro e IU adoptaba un papel de moderador, pero que ayer fue el encargado de señalar contradicciones y afear conductas. Así ocurrió con las fiestas, cuando reprochó al Gobierno que haya tirado la toalla de la participación a las primeras de cambio, desdiciendo una consulta popular. Rodríguez replicó que IU mantiene su apuesta por la participación, que impulsará más consultas, y defendió la representatividad de la Hermandad.

Pero donde más mostró el PSOE su distancia ayer respecto al resto de los grupos políticos fue en el debate de dos mociones de apoyo a los celiacos, un asunto que podría parecer de trámite pero que consumió, para desconcierto de los asistentes, casi dos horas de la sesión plenaria. Finalmente se apoyaron dos mociones, una de PP y otra presentada por IU, con una amplia batería de actuaciones que van desde la petición al Gobierno de la reducción del IVA a los productos sin gluten a la creación de un sello específico para los productos elaborados en Grado aptos para celiacos, pasando por la organización de campañas de difusión entre el personal sanitario y educativo, la colaboración con la hostelería para la implantación de menús especiales y la creación de un registro voluntario de afectados para poder impulsar ayudas a las familias que tengan este problema y carezcan de recursos suficientes. Sólo el PSOE se descolgó con su abstención del acuerdo, acusando a IU y PP de hacer un brindis al sol por implantar medidas de imposible cumplimiento y competir políticamente por «llevarse el titular» de apoyo al colectivo.

Ya en ruegos y preguntas, los socialistas plantearon el problema del estacionamiento en el acceso a Castañeu, que dificulta la circulación. El concejal de Seguridad Ciudadana, Plácido Rodríguez, anunció que están preparando un contrato de renovación de la señalización viaria, para evitar este y otros problemas viarios.

El portavoz del PP, por su parte, preguntó al Alcalde por su postura ante la construcción de un auditorio en Grado y puso en duda su voluntad política para sacar el proyecto adelante. Trabanco contraatacó, asegurando que ya que los populares apoyaron el Presupuesto regional, podrían haber incluido una partida para su construcción. «Si hubiera sido IU el que impulsara el presupuesto, no le quepa duda, habría partida», remató.

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