Publicado el: 24 Mar 2017

La Junta respalda al PP y reprueba a la consejera de Desarrollo Rural

Todos los partidos de la Junta, salvo el PSOE, censuran la gestión de María Jesús Álvarez

Le echan en cara el conflicto con los veterinarios, los falsos positivos, el retraso en las ayudas al campo y la gestión de la fauna salvaje, la polilla guatemalteca y el avispón asiático

La consejera, María Jesús Álvarez, en una imagen de archivo

Redacción/Grado

Todos los partidos de la Junta General salvo el suyo, el PSOE, reprobaron la gestión de María Jesús Álvarez al frente de la consejería de Desarrollo Rural, respaldando una moción del PP. La censura, solicitada a raíz del conflicto con los veterinarios despedidos de la campaña de saneamiento ganadero, se amplió a todos los aspectos de su gestión. Los falsos positivos de tuberculosis bovina, la pérdida de ayudas al sector forestal, el retraso en la entrega de los adelantos de las ayudas a la PAC, los fallos en el control de la sanidad de la fauna salvaje, la gestión de especies como el jabalí, los daños del lobo o el «crónico» conflicto en el Serida, «al que se está dejando morir». Todo un rosario de acusaciones que, con mayor o menor virulencia, fueron apoyados por todos los grupos parlamentarios. El más agresivo contra la gestión de la consejera fue el diputado del PP Luis Venta, que presentó la moción. El parlamentario impulsó la reprobación de la consejera a raíz de la oferta de empleo del Serpa para contratar a los veterinarios que harán la campaña de saneamiento este año, una oferta que es insuficiente para contratar a los profesionales que venían prestando este servicio antes del ERE de Tragsa. Pero el conflicto con los veterinarios fue sólo «la gota que colmó el vaso» de una gestión que para Venta «se caracteriza por su incapacidad, torpeza, dejadez o rebeldía hacia el Parlamento”. El diputado no dejó títere con cabeza, y cuestionó la totalidad de la gestión de Álvarez: le echó en cara los falsos positivos de tuberculosis, el retraso en las ayudas, la gestión de la fauna salvaje y la falta de control de plagas como el avispón asiático o la polilla guatemalteca, «que en quince días está ya en Gijón.»

Ley de Montes

Todos los grupos respaldaron esa visión crítica de la gestión de María Jesús Álvarez, aunque con tono más sosegado, y hasta de disgusto, como ocurrió con la diputada de IU María José Miranda, que reconoció que la noche anterior «apenas dormí». Miranda se ciñó al conflicto con los veterinarios, ya que considera que la oferta de empleo aprobada deja tirados a unos profesionales que deben ser tenidos en cuenta, ya que hay un acuerdo previo de la Junta. «Lo intentamos hasta el último momento, pero por cuatro plazas no ha sido posible», lamentó. El resto de los grupos considera que se trata de una gestión deficiente, que no puede recibir su respaldo. No así el PSOE, cuyo diputado Marcelino Marcos Líndez defendió la gestión del Gobierno. El diputado socialista considera «inaudito» que sea el PP el que impulse la iniciativa a cuenta del conflicto con los veterinarios, cuando fue un gobierno de su partido el que generó el problema, al aprobar el ERE de Tragsa, que dejó en la calle en Asturias a 34 profesionales. La consejera no asistió al debate, en un Pleno que aprobó la modificación de la Ley de Montes para suprimir los acotamientos de pastos. El cambio en la ley, cuya aprobación fue seguida desde la tribuna de invitados por asociaciones agrarias como Usaga, y con una concentración en el exterior del Parlamento, convocada por Unión de Campesinos Asturianos, pone fin a trece años de acotamientos de pastos en terrenos incendiados. Todos los grupos salvo Podemos respaldaron el cambio en la ley de Montes, asegurando que hacía recaer sobre las espaldas del sector el problema de los incendios. Podemos argumentó que 45 expertos alertaron en la Junta de que el fin de los acotamientos puede acelerar la erosión del suelo, y reclamó quemas controladas y desbroces preventivos.

 

Comentarios:
  1. Antón dice:

    No tengo elementos de juicio para opinar, con un mínimo de objetividad, sobre la gestión de la señora Consejera del ramo. Pero me pregunto, ¿eso de la reprobación sirve de algo? Y me respondo que quizá sólo sirva para afianzarla en el puesto y para escribir titulares de prensa.
    Mientras tanto la oposición supongo que feliz y tanto más feliz cuanto mayor sea el cuerpo de la tipografía de los titulares.
    En resumen, «Parole, parole», «Non cambi mai, non cambia mai, non cambi mai…» aquello que cantaba Mina Mazzini

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