Publicado el: 22 Abr 2017

En Trubia, niños más responsables

La educadora María Prida lleva cuatro años enseñando a los pequeños trubiecos a ser más autónomos y adoptar buenos hábitos sanitarios

El grupo de niños que participa en los talleres de Soto de Trubia, con la educadora

F. Romero / Trubia
María Prida Isla, educadora social, pertenece a la ONG Asintes-Usf, Asociación Internacional de Técnicos de Emergencias Sanitarias Unidos sin Fronteras, un largo nombre para un colectivo que persigue una larga causa: la educación y la inserción socioeducativa. Recientemente visitó Trubia el canario Antonio Quintana, presidente de la entidad. Y es que en Trubia (en Soto y en el centro social del teatro-casino) Prida está haciendo una labor de esas que pasan desapercibidas pero que van dejando huella social. Empezó hace 4 años con los niños de Soto. Hoy trabajan en sus talleres dieciséis alumnos y también sus familias con el objetivo de que poco a poco vayan conociendo algunos recursos de la zona, como la biblioteca. Mientras tanto les enseñan a hacer los deberes solos y a que las familias se impliquen en su educación. La otra “pata” es la salud y la higiene. “Aquí trabajamos con las familias para que creen hábitos de higiene y respeten las horas de sueño. También preparamos con los padres (madres más que padres) talleres de salud bucodental”, explica María Prida.
En las últimas semanas han estado realizando un curso de primeros auxilios, no solo en Trubia sino también en Langreo y en Ventanielles (Oviedo).
En Asturias, además de Marta trabajan cuatro voluntarios más, aunque cuando se realizan los talleres lúdicos, explica Prida, “nos ayudan muchos vecinos”.
Otra de las iniciativas que tienen es la recogida de juguetes en Navidad y hasta talleres de cocina para los niños “son los que más les gustan. es un día a la semana y está completo con 19 niños. Aprovechamos no solo para enseñarles a cocinar. Les damos también vocabulario y hasta matemáticas”, señala la educadora.
La ONG, explica su presidenrte, “nació en 2012 y fue idea de una decena de compañeros del servicio de emergencias en diferentes sitios de España. Hacemos simulacros de emergencias, talleres, congresos”. Añade que los primeros auxilios “deberían ser una asignatura porque pueden ayudar a su entorno e incluso salvar una vida”.
La asociación, que no cobra por sus talleres (solo un kilo de alimentos para los necesitados o material escolar) entiende que educar también es promover la salud y las necesidades de las familias, así como orientar en la búsqueda de recursos.

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