Publicado el: 16 May 2017

El lobo regresa a Las Regueras

Un vecino denuncia la muerte de cuatro de sus ovejas, que aparecieron comidas en una finca a 20 metros de la casa

Una de las ovejas muertas

Esther Martínez / Las Regueras

Esta vez fue en Premió (Trasmonte) donde cuatro ovejas aparecieron degolladas y comidas casi por completo, en la finca en la  que pastaban,  a 20 metros  de la casa, entre el río, la carretera comarcal AS-314 y la carretera local que discurre entre las casas del pueblo, a poco más de 100 metros del deslinde con Llanera al lado de Santa Cruz.

Su propietario Roberto José Rodríguez Alonso, encontró el primer animal degollado e incluso con la piel arrancada el día 7 de mayo; las otras tres ovejas aparecieron en condiciones similares el miércoles 10 y en este último caso llamo a la guardería rural del Principado de Asturias en Grado que instalaron cámaras de seguridad durante cuarenta y ocho horas. Está convencido que fue un ataque del lobo.

El propietario considera que “las administraciones tanto local como autonómica deberían velar por los intereses de los ganaderos, especialmente en Las Regueras donde no hay industria ni nada y la poca ganadería que hay están acabando con ella sin que nos den una solución”.

Afirma que los guardas rurales se personaron rápidamente en su finca, una pumarada donde tiene animales desde hace más de veinte años y que se encuentra totalmente vallada, excepto en la zona que da al río.

“Yo no vivo de esto, lo tengo como hobbie, pero no voy a estar criando ovejas para que sean pasto de los lobos, porque sí puedo asegurar que son ataques de este animal aunque en la guardería rural se empeñen en llamarlos, “el bicho”; los que vivimos en el campo sabemos perfectamente diferenciar cuál es el animal que actúa de esta forma, clavando los colmillos en el cuello, pero siguen sin querer reconocerlo”

El propietario afirma que a nadie le parecen importar estos daños que ya van varios ataques en el concejo, “no se a que esperan para tomar alguna medida, pero veo que se pasan la pelota de un sitio a otro, por eso denunciamos y difundimos en los medios de comunicación, a ver si entre todos somos capaces de solucionarlo y por lo menos de hacer ruido.”

Lamenta no obtener respuestas y considera, que de seguir así, pronto atacaran terneros y caballerías.

Una vecina afirmó verlos saltando a la finca cuando se dirigía a su trabajo a las siete de la mañana. “Cuando paró el coche y sacó el móvil se asustaron”.  Esta mujer está dispuesta a declarar donde sea que eran lobos. Dicen  que los cánidos pueden llegar a comer hasta 5 kg. de carne al día, pero entonces Roberto Rodríguez saca su propia conclusión: “Si es así, el día que mataron tres deduzco que no era uno solo, sino una manada”.

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