Publicado el: 29 May 2017

Torrestío ya tiene vaqueros

La expedición que rememora la tradición de la trashumancia de les marines al puertu finaliza con una fiesta en el pueblo leonés tras cien kilómetros de recorrido a pie y a caballo

Final de viaje con comida en Torrestío

Esther Martínez / Torrestío (León)

Salieron de Teverga a las 7 de la mañana, a pie, con cielos encapotados, niebla y amenaza de lluvia. La ascensión hasta la braña de Fonfría (1.400 metros de altitud) era dura y el viento tiraba fuerte y de frente. Continuaron hasta el collado de la Magdalena (1.500 m. de altitud), donde un mojón marca la ruta del viejo Camin Real de la Mesa.

Un babiano, César Lafuente; dos asturianos Mauro Suárez y Manuel Carril y un británico llegado para la ocasión, Nicholas Dove, coincidieron en el camino sin enseres ni ganados. Los vaqueros de alzada que venían de les marines al puertu desde tiempos remotos se sentirían orgullosos de que su historia uniera a personas tan dispares. Llegaron los primeros a Torrestío, se intercambiaron números de teléfono y comentaron lo que les atrajo de esta aventura. Coincidieron en que además del deporte, el homenaje y tributo a quienes cientos de años antes dejaron sus huellas en esas montañas.  Les seguían casi cien caminantes más y medio centenar de jinetes. Entre ellos el ejemplo de que la tradición de que esta alzada tiene repuesto y futuro es  Pelayo Suárez, nieto de reguerano de La Braña y babiana de Torrestío, que completó la ruta con sólo siete años a lomos de Tapón, un caballín que como él, levanta dos palmos del suelo. Ya había realizado la ruta de descenso de octubre de 2016 en sentido contrario. El futuro de la alzada de Las Regueras a Torrestío está asegurado; Pelayo  ya conoce el camino y sus dificultades, pero también el orgullo de ser el miembro más joven de esta expedición.

Pelayo Suárez llegando en su caballo

 

En Torrestío, una carpa instalada en medio del pueblo recibía además a las personas de más edad que hicieron el trayecto por carretera y todos se unieron en una comida en la que más de doscientas personas degustaron embutidos, empanada, cordero y postre y daba por finalizada la subida de les marines al puertu en cuatro etapas y casi 100 km.

Los alcaldes de San Emiliano y Proaza Basilio Barriada y Ramón Fernández y las alcaldesas de Las Regueras y Teverga Maribel Méndez y María Amor Álvarez, así como los concejales de cultura de Gozón Manuel Hernández y de Llanera Alfredo Rodríguez, asistieron al evento.

En esta ocasión la presidenta de Ruvat (Rutas Vaqueros de Alzada de Torrestio) María Teresa Rodríguez, entregó distinciones a tres personas vinculadas a esta alzada. Selita Rodríguez, de La Barganiza, que continúa con la tradición de sus antepasados y conserva casa en Torrestío. Manuel Álvarez con más de noventa años, de Llanera que inició la alzada de pequeño y el gaitero Nemesio de Torrestío, un nonagenario que lleva más de sesenta años deleitando a babianos y asturianos con sones de  una gaita fabricada en Las Regueras por Antón de Cogollo.

Finalizó la fiesta  con la actuación del grupo de música y folklore babiano.

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa