Publicado el: 01 Jun 2017

Amador Menéndez: «Llegaremos a abrir una web sólo pensando en ella»

El científico reguerano recibió ayer en Gijón el premio de ensayo Jovellanos por su «Historia del futuro», asegurando que lo que nos espera «es fascinante»

Mesa presidencial del acto de entrega del premio, con Amador Menéndez tercero por la izquierda/ Esther Martínez

Esther Álvarez/Gijón

«Un científico optimista, no suicida». Con estas palabras presentó ayer el escritos y abogado Pedro de Silva, ex presidente regional, al científico de Las regueras Amador Menéndez, último ganador del premio internacional de ensayo Jovellanos, que concede la Editorial Nobel.

El Museo Casa Natal de Jovellanos en Gijón acogió ayer a las 7 de la tarde, la entrega de los Premios Internacionales de Ensayo y de Poesía Jovellanos 2017.

El premio de ensayo, que este año cumple su XXIII edición, ha sido otorgado al científico e investigador reguerano, Amador Menéndez Velázquez (San Pedro de Nora, 1969) y consistió en un diploma acreditativo y una dotación en metálico de 9000 euros. Está patrocinado por el Ayuntamiento de Gijón y Caja Rural de Asturias. El jurado estuvo presidido por José Luis García Delgado, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y formado por Pedro de Silva, Juan Antonio Vázquez, Rodrigo Cepeda, Teresa Caso, Marisa Morán, Ignacio García y D. Luis Xabel Álvarez, como secretario, que fue quien leyó el acta.

Este año se batió record de participación, con 162 ensayos presentados, pero el jurado eligió unánimemente el trabajo de Amador Menéndez, Historia del Futuro, por describir con excelencia divulgativa los más recientes avances científicos y tecnologías disruptivas; asimismo el ensayo dibuja los posibles escenarios del impacto que tendrán en la  sociedad del siglo XXI, la inteligencia artificial, la robótica o la biotecnología.

Historia del futuro parte de los avances actuales en nanotecnología, biónica, tecnologías de la información e inteligencia artificial y se atreve a prever los sueños científicos del porvenir y alerta sobre algunos de sus riesgos.

Pedro de Silva, que actuó como presidente del jurado en funciones, calificó a la obra de “libro oportuno, de lectura necesaria; didáctico pero sin menospreciar la opinión del propio lector” y opina que su autor “es un científico optimista, no suicida”.

El investigador,  en su discurso resumió la ciencia y tecnología de este siglo en cuatro pilares: átomo, gen, bit y neurona. Y aseguró que “El futuro es fascinante, ya que podemos diseñarlo, por ejemplo, por medio de implantes podremos acceder a una página web solamente pensando en ella. Este libro es un viaje al futuro desde la esperanza.”. También expresó su satisfacción porque el premio lleva el nombre de Jovellanos. “Sirva este libro como homenaje a su figura interdisciplinar”.

Concluyó su intervención agradeciendo a su familia, especialmente a sus padres, su lucha porque él y sus  tres hermanos pudieran cumplir sus sueños.  “Ellos fueron los grandes arquitectos de mi futuro”.

Amador Menéndez en la actualidad investiga en el ITMA (Instituto Tecnológico de Materiales de Asturias y ha ejercido como profesor de Secundaria, ha investigado el  Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el laboratorio Europeo de Radiación de Sincrotón y en Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde estableció junto con otros cinco investigadores, en 2010 el record mundial de eficiencia en la captura de energía solar. Ha recibido numerosos premios y en las próximas semanas, será nombrado  Hijo Predilecto de Las Regueras. En 2013 fue elegido Reguerano del Año por la Asociación Cultural “La Piedriquina”.

El premio Internacional de Poesía Jovellanos, en esta IV edición, correspondió a la gallega Emma Pedreira (A Coruña, 1978) y lleva por título Lista da compra daviúva, y está escrito en lengua gallega; dotado con 2000 euros y un diploma acreditativo.

Han participado este año, 1.093 composiciones poéticas procedentes de 41 países. Presentó a Emma Pedreira el escritor asturiano, Xuan Bello, miembro del jurado que aseguró en su intervención que “la poesía ye otra forma de pensar que acompaña a la humanidad dendequ’el home suaña. La poesía fala siempre na mesma llingua”.

La autora dedicó su discurso en forma de carta a Virginia Wolf y a Rosalía de Castro. “Toda escritora, como ellas, necesita tener un cuarto propio e independencia económica. Mi lengua es mi cuarto propio y mi libertad”.

Finalizó su intervención recitando el poema premiado,  en su gallego original, en asturiano, traducido por el poeta Inaciu Galán y en castellano.

En la mesa que presidia el acto  de entrega estaban  además de los galardonados, el expresidente del Principado, escritor y abogado; Pedro de Silva; el escritor,   Xuan Bello, la concejala de Educación y Cultura del ayuntamiento de Gijón; Ana Montserrat López y el director general de Ediciones Nobel, Pelayo García.

Asistieron al acto entre otras personalidades, Fernando Padilla, director General de Planificación Llingüística del Principado de Asturias y Graciano García, director emérito y vitalicio de la Fundación Princesa de Asturias.

 

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