Publicado el: 25 Jun 2017

La Escuela de Música Tradicional, broche final a un brillante año

La cantera de la formación, que viene pisando fuerte, mostró ayer sus habilidades en un concierto en el que se nombró socio de honor a Francisco Fernández, Quico el de Borreras

Foto de familia de la escuela de música tradicional/ Foto de Beatriz Álvarez

Beatriz Álvarez/Quirós

Los alumnos de la Escuela de Música Tradicional cerraron ayer un intenso año con el tradicional concierto de fin de curso en la Casa de la Cultura de Bárzana de Quirós. Un vídeo proyectado en el transcurso del acto resumió lo más importante de este curso 2016-2017 que ahora se cierra.

Acompañados de profesores, padres y amigos, el salón de actos se llenó para escuchar el buen hacer de los gaiteros y gaiteras. Este año los protagonistas fueron los más jóvenes. La banda se encuentra en plena renovación generacional y así a lo largo del curso muchos han sido los pequeños aprendices que han adquirido carta de “profesionales”. Ayer se entregaron los diplomas que acreditan haber completado parte de esa formación como pandereteras, gaiteros y percusionistas. Inés y Nelson de Faedo, Alba de Villamarcel, Alba de La Fábrica, Lidia de Bárzana y Ana de Carrexa, recién incorporados a la Banda de pleno derecho, son sólo una parte de la cantera pues por detrás vienen pisando fuerte Adrián, Carmen, Manuel, Alba de Villamarcel que actuó “vía satélite” desde el Perú y un pequeño de Llanuces cuyo nombre como alumno aventajado empieza a ser conocido, Aarón. Todos ellos demostraron en el escenario una madurez excepcional que les hace recomponerse incluso a los fallos técnicos.

Entre el público estaba el alcalde Ovidio García y distintos miembros del consistorio que apoyan incondicionalmente tanto a la Escuela como a la Banda, reconocida como una de las mejores cartas de presentación del concejo.

Ha sido este un año intenso en el que se ha cumplido uno de los sueños de toda formación musical que se precie y así lo manifestó Quico Alvarez, maestro de ceremonias del acto y muy vinculado a la Banda al empezar el mismo. La grabación de un disco “Suaños al Alba” había sido un proyecto acariciado durante mucho tiempo que se llevo a efecto cuando las circunstancias fueron las adecuadas. “Un disco” en palabras de Álvarez “que ha salido adelante gracias al trabajo y al esfuerzo de mucha gente, también económico y que hoy está en el mercado avalado por el premio AMAS a la mejor canción folk, del mismo título que el disco y en la que está presente la voz de Anabel Santiago junto a muchas voces adultas e infantiles de gran parte de nosotros.”

Si de algo presume esta Escuela es de facilitar a los niños del concejo el acceso a la música tradicional en el propio lugar de nacimiento o de domicilio. De esta forma hay más gaiteros y gaiteras por metro cuadrado (en proporción a la población del lugar) que en muchos otros sitios. Esta labor llevada a cabo por los maestros Gustavo Eguren y Alberto Varillas pone en valor lo quirosano dentro y fuera de nuestras fronteras naturales. Ayer Berto Varillas fue el último que habló para despedir el curso, reconociendo a este grupo humano valores personales y, en especial, nobleza que les hacen sentirse privilegiados y afortunados a la hora de trabajar. Varillas prometió seguir comprometido en la búsqueda de horizontes musicales para esta nueva generación, pero advirtió que “no todos los años pueden ser como éste”.

Se abre ahora el tiempo de poner en práctica lo aprendido. Durante el verano la Banda de Gaitas acompañará fiestas y procesiones y en lo que supone el inicio real del nuevo curso.

Durante del acto se procedió a nombrar “socio de honor” a un emocionado Francisco Fernández González que apenas podía hablar.

Francisco Fernández González, Quico el de Borreras, llegó a Quirós como trabajador de la carretera de Santa Marina y se casó con Carmina la de Muriellos hace ya más de cuarenta años. Asentado durante muchos años en el concejo donde ejerció su profesión, hoy vive dedicado a su pueblo en Salas y disfruta de su jubilación y de sus nietos, Daniel y Pablo. Francisco, amante de la música desde siempre, fue saxofonista y acordeonista, es uno de los socios fundadores de la Banda de Gaitas bautizada con el nombre de el Teixo por el Teixo de Bermiego y por el nombre del bar de Berto, otro de los fundadores, que era sede social y segunda casa de la formación, junto a ellos, Manolo Quirós que desde un primer momento se hizo cargo de la parte musical de la formación. Estos tres pioneros encabezados por Francisco y ante la presencia de numerosos gaiteros quirosanos en la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, dos de los hijos de Francisco, Alfonso el Maestro, algunos de los Martínez de Bermiego, Hugo de Salcedo, etc empezaron a dar forma a la idea de crear una banda en el concejo y así recabaron la ayuda del ayuntamiento que en aquel momento encabezado por Agustín Farpón se prestó a apoyar en lo que se pudiera. Años complicados los primeros en palabras ayer de Francisco, “sin móviles, ni muchas de las ventajas actuales había que bajar a Oviedo a cada paso, empezábamos de cero”. Encargar los trajes, buscar subvenciones, formar la asociación… Francisco que tuvo ayer un recuerdo para los ya fallecidos Manolo Quirós y Berto animó a los chavales a que sigan con ilusión en esta nueva etapa.

Una tarde que parecía de invierno quirosano con niebla y orbayu que abrió a medida que los músicos iban haciendo de las suyas. Sonaron títulos tradicionales como “La capitana” de Carlos Rubiera y adaptaciones de obras ya clásicas como “Man in the rain” de Mike Oldfield, junto a composiciones propias de la Banda como los premiados “Molinos de Corroriu” y la pieza incluida en el disco “Mirada de la memoria”. Una tarde que se tornó en una fantástica noche donde los socios disfrutaron de la espicha preparada para ellos y en la que el fuego de la hoguera de San Juan alumbró a todos un día después de la fecha señalada para el resto.

Francisco Fernández, Quico el de Borreras, en el centro/ Foto de Beatriz Álvarez

Aarón, de Llanuces, durante la actuación/ Beatriz Álvarez

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