Publicado el: 03 Jul 2017

El Gobierno «reaccionó tarde» ante la ola de incendios en 2015

El dictamen provisional de la comisión de investigación de la Junta General concluye que el INFOPA se activó demasiado tarde

Las conclusiones han sido elaboradas por Foro, y se someterán al resto de los grupos parlamentarios el próximo día 11

Uno de los incendios de 2015 (Foto de Agumnpa)

Redacción/Grado

«Descoordinación y falta de prevención» estuvieron en el origen de la olea de incendios que afectó a Asturias en diciembre de 2015, según las conclusiones provisionales de la comisión de investigación de la Junta General. El dictamen provisional fue presentado por el diputado de Foro Pedro Leal, presidente de la comisión, y se someterá al resto de los grupos parlamentarios el próximo día 11.

Según el dictamen, que aún no es definitivo, “la tardía respuesta del Gobierno propició que no se produjera una adecuada coordinación entre los diversos agentes que actuaron en la extinción durante los primeros días de la activación del INFOPA, no habiendo aprovechado todos los medios y efectivos disponibles”. Además, “en cuanto a la prevención se ha constatado el incumplimiento sistemático de lo establecido en la Estrategia integral de prevención y lucha contra los incendios forestales en Asturias 2013-2016”. El dictamen considera que hay una «responsabilidad política», que afectaría «a Javier Fernández,  como máximo jefe de Gobierno, junto con Guillermo Martínez y María Jesús Álvarez, consejeros de Presidencia y Medio Rural, que fueron incapaces de coordinarse eficazmente”.

El resultado, para Foro, arrojó «un balance desolador»: “La superficie afectada fue en un 33,67% arbolada, que supone un total de 4,284,71 hectáreas y 66,33% superficie no arbolada, que asciende a un total de 8.371,41 hectáreas. Los incendios tuvieron incidencia en 58 del total de 78 municipios asturianos. El 19 de diciembre hubo un total de 158 incendios activos; el día 20, 133 incendios y el día 28, un total de 102 incendios contabilizados”.

 

Las conclusiones del Dictamen provisional de la Comisión de Investigación de Incendios son:

«Como origen de la oleada de incendios se puede determinar que fueron debidas a:

1.- Demora en la activación del INFOPA.- Se constató que a partir del 14 de diciembre de 2015, comenzaron a producirse varios focos de incendios forestales en la comunidad autónoma, que no fueron estimados como significativos ni por parte del gobierno, ni por la gerencia del SEPA, a pesar de conocérsela situación se sequía no habitual en esta época del año, el estado de los montes, la abundancia de matorral y vegetación que pudiera servir de combustible para el fuego, y la cercanía en fechas con la época de «riesgo alto», lo que añadido a los informes remitidos meteorológicos remitidos por la AEMET que auguraban aumento de temperaturas y vientos del sur, anunciaban determinadas condiciones que no fueran tenidas en cuenta, activándose el INFOPA de modo tardío el sábado 19 de diciembre, cuando la dimensión de los incendios era imparable teniendo como consecuencia final casi 13.000 hectáreas calcinadas, dada la intensidad y el número de días en los que se mantuvieron esas condiciones meteorológicas y el número de focos de superficie ardiendo. La demora en la activación del INFOPA provocó que se dejase de actuar en focos menos importantes o que no ponían en peligro la población, para intervenir en aquellos en que había riesgo de vidas humanas, provocando la proliferación de incendios en varios lugares en los que no se pudo intervenir quedando el terreno a merced del pasto de las llamas. La activación extemporánea del INFOPA quizá no hubiese evitado los numerosos incendios producidos, pero sí podría haber minimizado las consecuencias, baste reseñar que el grave incendio de Brañalibrel comenzó el día 16 de diciembre, se le dio por extinguido, reproduciéndose el día 19 de diciembre, siendo uno de los más graves, de mayor amplitud y de superficie calcinada más extensa.

Por ello, la situación que origina los incendios se venía arrastrando, con varios focos activos desde el 14 de diciembre de 2015, lo que sumado a la climatología y la llegada del fin de semana, hacían previsible una situación difícil en cuanto a incendios forestales se refiere.

2.- Incumplimiento y Fracaso de la Estrategia de Prevención de Incendios 2013-2016.- El Gobierno del Principado de Asturias, elaboró el citado documento titulado «Estrategia integral de prevención y lucha contra los incendios forestales en Asturias 2013-2016», un instrumento que en su momento el Consejo del Fuego respaldó por unanimidad por considerarlo una buena herramienta de trabajo. Se trata de un documento que parte de un análisis estadístico, geográfico y sociológico muy completo y extenso, que incluye además 42 medidas concretas de prevención, extinción, investigación y educación ambiental y sensibilización. Por tanto, el problema no es que no se disponga de este tipo de protocolos de actuación, que existen y en algunos casos muy completos. El problema es que desde el Gobierno, después de transcurrir más de tres años de la redacción de dicho plan, no se está cumpliendo. En realidad, no se está desarrollando prácticamente casi ninguna de las medidas propuestas, especialmente las referidas a prevención, convirtiendo esto en el auténtico talón de Aquiles de la lucha contra el fuego en nuestra Comunidad Autónoma. Es absolutamente prioritario que desde los órganos e instancias competentes se analice el grado de cumplimiento y desarrollo de este documento de trabajo, que se deja de lado sistemáticamente. Algunas medidas que se contemplan en el marco de esta estrategia, y que el Gobierno de Principado de Asturias no ha puesto en marcha, son las siguientes:

a)    ordenación del combustible;

b)    promoción de la ordenación silvopastoral de los pastos, dado que el uso del fuego para la creación de pastos constituye una de las principales causas de incendios, muy arraigada en Asturias, por otra parte;

c)    eliminación de los restos de corta de madera;

d)    erradicación de malas prácticas en el control de la fauna salvaje;

e)    optimización de la vigilancia de la Guardería natural;

f)      incorporación de voluntariado para reforzar la prevención;

g)    creación de juntas vecinales en montes de propiedad municipal, que permita reinvertir las rentas del monte sobre la población rural;

h)    investigación sociológica sobre causalidad.

Lo que antecede, son sólo algunas de las medidas que se deberían haber adoptado desde el año 2013 para prevenir focos de incendios forestales, y que su inobservancia, provocan siniestros como el que es objeto de esta Comisión de Investigación y originan el que el estado de los montes sea propicio para la proliferación del fuego y su rápida propagación causando las consecuencias devastadoras ya conocidas en estos sucesos objeto de investigación.».

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