Publicado el: 04 Jul 2017

Los ecologistas piden un segundo medidor de contaminación en Trubia

La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, que presentó alegaciones al plan contra la contaminación, acusa al Principado de ocultar el problema durante años

Estación medidora de la calidad del aire en Trubia

Redacción/Grado

La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha presentado alegaciones al plan de acción a corto plazo para la reducción de las emisiones de benceno en Trubia. Entre otras medidas, los ecologistas reclaman una segunda estación medidora, ya que en las mediciones realizadas en distintos lugares de la localidad en febrero y marzo se detectaron valores muy diversos.

«Sorprende que durante los meses de febrero y marzo de 2017, la campaña de medida realizada con captadores pasivos, de 7 días de duración cada una, se vea cómo hay lugares de Trubia con una contaminación de benceno mucho más elevada que la que mide la actual estación. Mientas en la estación de la Piscinas marcaba 12 ug/m3,  los 3  equipos  en el entorno marcaban 20, 23 y 49 ug/m3 durante la campaña de medición, lo que la idea de la gravedad de la situación, ya que estamos hablando de multiplicar los valores medidos por la estación. Por lo que hemos pedido se ponga una segunda estación en la localidad», destaca la Coordinadora.

También pide que se amplíe el ámbito afectado por la contaminación. «En cuanto a la zona afectada por la contaminación, no deja de sorprendernos que se pretenda limitar solamente a los núcleos de Trubia, La Quintana, La Riera, Udrión, La Barquera, Godos y Soto. Ya resulta extraño que la contaminación del benceno solo llegue a estos núcleos según el Principado cuando hay muchos más que vienen denunciando los fuertes olores que sufren. Un dato real que comprobamos y ya denunciamos aquí es que en muchas ocasiones los picos de benceno que se miden en Trubia se miden también en la estación de la Guardería de Ventanielles que está a 14 km, por lo que extraña que solo se tengan en cuenta 3 kilómetros alrededor de Trubia», defienden los ecologistas, que acusan al Principado de haber ocultado el problema duran te años, manteniendo la estación medidora fuera de Trubia, en Villar, y permitiendo márgenes de emisiones muy amplios a las empresas. «Es sorprendente que el Principado reconozca que en la autorización ambiental de las empresas se les permitió un límite establecido para las emisiones difusas del benceno de 108,3 μg/m3, lo que supone superar en 21 veces el valor recogido en la tolerante normativa, demostrando  la falta de rigor de la autorización ambiental facilitada, a la que la Coordinadora Ecoloxista presentó alegaciones en su momento». También piden actuaciones de mejora de las emisiones por partículas.

 

 

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