Publicado el: 08 Ago 2017

Aunque esté nublao, anda por lo segao

Por Luis GARCÍA DONATE

En esta ocasión os voy a hablar de la hierba. No, tranquilos, no es un artículo sobre los beneficios de la marihuana eso se lo dejo a los académicos. La que quiero contar hoy es la historia de una silenciosa batalla que cada verano, se libra en los pueblos de estos lares, el arduo trabajo de “meter la hierba”

Para los profanos diré que se trata únicamente de almacenar forraje para el invierno, pero, como todo, necesita más ciencia y brazo de lo que parece.

Primero hay que segarla, después evitar que se hagan montones, ya veis, nos ponemos a la altura de los cocineros de postín, tampoco nos gustan los grumos. A continuación, hay que ir dándole vueltas para que el sol la cure uniformemente, esa es otra, dependes del sol y con estos veranos ingleses ya se sabe, va a acabar siendo tiempo de tortícolis de tanto mirar al cielo en busca de respuestas sobre el tiempo. Si te va a pillar la tormenta, toca hacer borregos, es decir, pequeños montones similares a tepees indios que evitan que se moje, parecen monos pero cuando llevas hechos cincuenta a marchas forzadas no opinas lo mismo. Una vez curada, sería cuestión de empacarla y listo, hasta el año que viene.

A grandes rasgos esto es “andar a la hierba”, por razones de extensión omití algunos detallitos del proceso, pero aquí lo tenéis, espero que os haya resultado entretenido a la par que instructivo, porque hacerlo, ya os digo yo, que no divierte tanto. Algunos de los lectores más veteranos saben de lo que hablo, aunque hoy en día  la tecnología  facilita las cosas (hasta cierto punto).

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