Publicado el: 22 Ago 2017

Cuevallagar recupera poco a poco el esplendor de siempre

Dieciséis corderos asados, un centenar de raciones de pulpo y 230 de paella demuestran que la fiesta montañera crece

Redacción / Grado

La fiesta montañera de Cuevallagar, en su segunda edición tras una década sin celebrarse, fue todo un éxito, a pesar de un tiempo irregular que culminó con un domingo de esplendor. El tiempo no acompañó nada la tarde-noche del viernes y el día del sábado, lo que hizo que mucha gente que tenía previsto subir a acampar no lo hiciera. Aún así no hizo mucho frío y en la carpa de la fiesta se estaba agradable. El viernes, para la cena del pulpo, hubo unos 100 comensales, según explican los organizadores. El sábado durante todo el día también estuvo orbayando y con niebla pero, aún así, hubo mucha asistencia, sobre todo gente que acudió a la feria de ganado que se celebró por la mañana. Para la comida del cordero a la estaca había 230 vales que se habían vendido de manera anticipada lo que ayudó a que la gente asistiera. En total se asaron 16 corderos. La noche del sábado estuvo algo más floja y ya, el domingo, amaneció un día precioso y se sirvieron 230 raciones de paella.

Hubo alguna queja del mal estado de la pista, aunque para la primavera de 2018 está aprobado el presupuesto para acondicionar la zona de carretera y arreglar la pista. Satisfacción entre los promotores que tratan de que Cuevallagar recupere su posición como referencia festiva de la comarca.

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