Publicado el: 10 Sep 2017

Concierto en Banduxu por las fiestas de Nuestra Señora

El pequeño templo parroquial de la localidad proacina se llenó de público para la actuación de la Rondalla de Noreña

La rondalla, en la iglesia de Banduxu/ Foto de Beatriz Álvarez

Beatriz Álvarez/Proaza

En Banduxu, concejo de Proaza, y dentro de las fiestas de Nuestra Señora, la Rondalla de Noreña celebró hoy un concierto en la iglesia parroquial. El concierto había sido propuesto a los vecinos que organizan la fiesta por Mary Luz Castañón, integrante de la pastoral rural del Arciprestazgo del Fresno y que desempeña su tarea habitualmente en Santo Adriano, Proaza y Quirós. Mary Luz Castañón es miembro de la rondalla, en la que toca la guitarra y creyó con buen criterio, en vista del público asistente, que sería una buena idea. El pequeño templo parroquial se llenó de público que disfrutó de una jornada musical en la que destacaron, haciendo un breve resumen, ritmos de habaneras, música de películas y folclore tradicional sudamericano y asturiano. Al finalizar el mismo se les hizo entrega de un pequeño detalle de Banduxu y se les sirvió un vino español en el centro social.

La rondalla, en Banduxu/ Foto de Beatriz Álvarez

La Rondalla Mixta de Noreña

Nace en 1958 al amparo de la entidad sociocultural conocida como el Orfeón Condal de Noreña y la parroquia. En aquel momento el Orfeón y la Rondalla compartían director. Alfredo Barral era párroco por aquellos días e hizo una apuesta importante por aquel proyecto musical que reunía a chicos y chicas. Su primera actuación fue en 1959 y su andadura tuvo un corto recorrido y chicos y chicas siguieron su camino musical por separado.
Hace dos años la Banda de Gaitas de Noreña en el marco de “Prohibido cantar desentonado” decidió hacerles un homenaje y se pusieron en contacto con aquellos que seguían por Noreña. Estos buscaron al resto y así, calentando dedos e instrumentos ensayaron un pequeño concierto con el que obsequiar a aquellos que más de cincuenta años después reconocían aquel trabajo incipiente. “Sacamos cinco piezas” nos cuenta Tere Cano a la que todos llaman cariñosamente “la dire” porque fue la única que siguió estudios musicales y se dedicó a la enseñanza de los mismos, primero como profesora de Música en BUP y luego en secundaria, ” un pasacalles, Oh sole mío, Dominó, un vals francés muy de moda en la época, Santa Lucía y Picolísima serenata, escribimos las partituras y ofrecimos aquel pequeño concierto en la Casa de la Cultura que fue brevísimo”. Lo pasaron tan bien aquellos días que decidieron retomar el trabajo y actualmente sus quince integrantes, todos jubilados, ensayan dos días a la semana y tienen un repertorio de entre cuarenta y cincuenta obras. Tere Cano nos cuenta que “ellos dicen que soy la directora, pero yo les digo que no puede haber profesor sin alumnos, es un trabajo precioso el del grupo, piensa que después de los ensayos hay que ensayar en casa. Es un ejercicio fantástico para la memoria y para las manos. Algún miembro de la Rondalla lo tiene todo en la cabeza. Nos quejamos de las manos, pero disfrutamos mucho. Mira, para hacer alguna salida como la de hoy, alquilamos un autocar que pagamos a escote y luego si hay que tomar algo vamos también a escote”.
Dice Mary Luz Castañón que ha sido genial volver a encontrarse y que lo mejor es el ambiente que es muy bueno.
Cuatro guitarras, cuatro o cinco bandurrias, dos mandolinas, cuatro laudes. Noreña, Gijón, La Felguera e incluso un integrante de Cantabria. Canciones de tuna, música de película, habaneras, folklore tradicional. No son asociación cultural, pero tienen un local para ensayar y ya han ofrecido conciertos en las residencias de mayores de la zona, en el colegio de las monjas y en la Escuelina de Noreña. Mucho trabajo y muchas ganas las de estos jóvenes músicos que se han vuelto a encontrar medio siglo después de separarse.

 

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