Publicado el: 13 Sep 2017

Cuando una historia termina, otra comienza

Por Luis GARCÍA DONATE

Estamos en un mes agridulce, lleno de sentimientos encontrados y emociones cambiantes, septiembre. El principio del fin para algunos, inmensa liberación para otros, ejemplifica ahora más que nunca la dualidad del universo, como Jano el dios etrusco de dos caras. Es un periodo bisagra, el broche final del verano y la puerta a una nueva época.

Lo que inunda la mente de la mayoría al pensar en este mes son los recuerdos de la dichosa vuelta al cole”, eso  que tanto nos restriega la publicidad al final de la temporada estival y para ayudar a los más reacios a volver a la rutina, yo me cuento entre ellos, en este artículo quisiera satirizar un poco a los profesores, que nadie se me tire al cuello, como toda comedia que se precie tan sólo será una sopa de estereotipos. Menudos personajes estos, quién no recuerda de sus días al otro lado del pupitre a aquellos sacos de manías, susceptibles hasta el absurdo, para los que nada era suficiente, o al típico que decía que solo se debía subrayar “lo importante” y acababas memorizando el libro entero. Acabé acuñando una reflexión respecto a ellos: “Los malos profesores, además de su materia enseñan arte, porque los hay que  son un cuadro”. Acuden al café como los elefantes a la charca y pobre del alma desdichada que los interrumpa. Todos tuvimos alguno que era nuestra “bestia negra” y  que nos hacía muy difícil volver a empezar. Seguro que ahora mismo se os están viniendo a la mente unos cuantos nombres ¿verdad?

Bueno, hasta aquí llega mi pequeña sátira, debo decir para salvaguardar el honor del  oficio que a lo largo de mi carrera dí con algún hueso duro de roer pero también con profesores brillantes que hoy en día cuento entre mis mentores y amigos pero pretendía animar y en este mundo nada vende tanto como las miserias. Espero que estas cuatro líneas mal redactadas os hayan traído recuerdos que os arranquen una sonrisa y os ayuden a comenzar. Ahora este literato fiel servidor de su público, se despide.

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