Publicado el: 18 Sep 2017

A los amantes de la fotografía

Por Loli GALLEGO

[Desde Proaza]

La fotografía se ocupa de las cosas que constantemente están desapareciendo, es un instrumento imprescindible para certificar los procesos de cambio. El valor del testimonio fotográfico es una de sus importantes ventajas, nos brinda la posibilidad de acercarnos a realidades lejanas a la vez que nos aporta la sensación de estar presentes en el lugar.

Ver fotos familiares y hablar sobre ellas es una actividad sumamente social. Las fotos proporcionan una mediación, un objeto para conversar donde no se habla de uno mismo, si no de lo que está enfrente de todo. Funcionan como un empujón a la memoria, lo que nos lleva hasta una historia viva. Esta situación ante una fotografía nos hace vivir el pasado en el presente.

Personalmente puedo hablar de mi afición a la fotografía a los  diez años con una cámara oscura hecha por mi padre, persona muy capaz para estas cosas, pues me hizo también mi primer calidoscopio, que dicho sea de paso, era un entretenimiento magnífico.

Volviendo a mi primera cámara rudimentaria, saqué una foto de la Forcada (Proaza) por el lado oeste desde el paraje de “Cuetos”. Me acompañó mi padre  y siguiendo las directrices que me daba buscamos un lugar  que según él tenía un angulo donde se podría sacar el río: la carretera y el camino que iba a Sograndio.

Conservo esa fotografía y es para mí un recuerdo imborrable pués fue la iniciación de lo que después y con instrumentos más modernos se consolidó, no solo como una afición sino como amor, lo que me ayudó a organizar  mi vida fuera ya de la profesión, me dió y me está dando muchas satisfacciones e incluso podría decir la vida.

Si alguien por casualidad me la pide prestada contesto rotundamente “no”, pues ese objeto está ya incorporado a mí y es imposible dejarlo a otra persona. Es la herramienta que me hace pasar momentos inolvidables, es la compañera material que me acompaña en mis paseos por la naturaleza pues cuando retratas te identificas con ese momento y eso solo lo puedes conseguir con la cámara de fotos.

Con ella muchas personas amantes de  la naturaleza y la fotografía perseguimos la belleza de las cosas: un atardecer, el romper de las olas contra las roca, las estrellas que en las noches abrazan a la luna, una cascada donde el agua se estrella en pequeñas gotas… Esa es una de las cosas que te lleva a fotografiar, a pintar: captar y reproducir la belleza .

Así como existen personas que son felices ayudando a otras, quienes amamos la fotografía sentimos una gran emoción, pues sabemos que ese momento será irrepetible pudiendo trasladar a otros imágenes que pueden dar a conocer cosas  desconocidas. Pues el poder inmortalizar el momento en el que los sentimientos se entrecruzan, ante un gesto que enternezca, otro que inspire alegría, o aquel que nace dentro de ti cuando ante esa flor, el agua, los pájaros, incluso ante seres que a veces nos dan “repelús”, todo  queda plasmado y transciende, hace que nos hallemos ante  la maravilla de la  naturaleza y su creador.

Para los amantes de la fotografía esto no es una meta, es un fin que, a través de la cámara lo incorporamos a nosotros mismos. Por eso la cámara, tu cámara, mi cámara, es la herramienta a través de la cual nos sentimos felices y dichosos cuando regresamos de una sesión en la naturaleza, pudiendo contar al mundo  como nos sentimos, esa gran emoción, pues sabemos que ese  momento es irrepetible, que no se olvida pues se materializa en la fotografía.

Cuantas veces al abrir el álbum de fotos nos sorprendemos ante una foto pues no recordamos ese día. Tal vez  si ella no hubiera estado ahí, ese momento dejaría de existir, habría sido borrado de nuestra memoria como un dibujo en la arena al pasar  la ola.

Y  finalmente me hago una pregunta ¿Cual de mis fotografías es mi favorita?: la que voy a tomar mañana.

 

 

 

Comentarios:
  1. Ivan Alvarez dice:

    Enhorabuena por el artículo.

    No puedo ni acercarme a su experiencia como amante de la fotografía. Evidentemente los avances de la técnica digital han revolucionado este campo de forma increible en muy pocos años y a los aficionados nos han permitido llegar a niveles que antes eran muy dificultosos.
    No obstante y con el paso de los años, he aprendido que una fotografía que no se transmite al papel fotográfico, es una fotografía condenada a la absoluta desaparición.

    Un cordial saludo.

  2. Matías dice:

    Hola
    Amo profundamente la fotografía y al igual que en su caso fue mi padre, buen aficionado de los de antes, el que me guió en mis primeros pasos. Desde entonces, y a pesar de las vueltas que da la vida, de los momentos de sequía creativa y de cuestionarme muchas veces la utilidad de hacer fotos, de lo bueno y lo malo que trajo lo digital para los que caciplamos en el laboratorio con la nobleza de la plata…
    A pesar de todo al final aquí sigo con la cámara a cuestas a mi manera.
    Preciosa primera fotografía, de las de toda la vida.
    Un saludo

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