Publicado el: 04 Oct 2017

La Fundación Fernández Mier convoca becas de apoyo a los estudiantes de Santo Adriano

La Fundación Benéfico Docente ofrece ayudas a estudios a alumnos del concejo, que pueden solicitarse en el Ayuntamiento hasta el próximo 20 de octubre

Casa Consistorial de Santo Adriano

Redacción/Grado

La Fundación Benéfico Docente Fernández Mier abrió el pasado lunes el plazo de presentación de solicitudes para la convocatoria de becas de ayudas al estudio. Las becas están dirigidas a alumnos de todos los niveles educativos (desde educación Infantil a Postgrado) que estén empadronados en el concejo de Santo Adriano, así como su padre, madre o tutor. Las solicitudes deben presentarse en las oficinas del Ayuntamiento, de lunes a viernes, de 9 a 14,00 horas, hasta el próximo 20 de octubre.

Los solicitantes deben aportar el impreso de solicitud (disponible en la web del Ayuntamiento o en las oficinas municipales9, DNI o libro de familia, certificado de empadronamiento, certificado de matrícula, y copia de IRPF o certificado de ingresos. Los alumnos de ESo o superiores deben aportar también el certificado de notas del año anterior.

La Fundación Fernández Mier fue creada en 1985 como entidad benéfico docente con los fondos dejados por Ángel José Fernández Fernández. Fue voluntad de este benefactor del pueblo (hijo de Don José Fernández, otro mecenas de Villanueva) que se pagaran parte de los estudios hasta Bachiller. El patronato de esta entidad está presidido por el párroco de la localidad, por el alcalde y por el maestro (como en Santo Adriano ya no hay escuela, este cargo pasa al maestro de Proaza). Estas ayudas se convocan anualmente y se aporta una cuantía según el nivel de estudios.

Ángel José Fernández era oriundo de Villanueva de Santo Adriano y tenía su casa en San Romano. Vivía y trabajaba en Madrid, como ingeniero de Caminos del Ministerio de Obras Públicas y en su departamento colocó a muchos vecinos de Villanueva, así como en trabajos de caminería y en los faros costeros. Como no tenía hijos donó parte de su herencia para constituir esta fundación. Los vecinos también le ayudaban en su finca recogiendo manzanas y ablanas. Cuando se jubiló pasaba largas temporadas en su casa de Villanueva y era asiduo de la temporada de ópera de Oviedo. Era una persona de la que los vecinos guardan entrañables recuerdos porque siempre ayudaba a la gente del pueblo y hacía donaciones desinteresadas para obras de mejora. Hoy, treinta años después de su fallecimiento, y a pesar de que cada vez hay menos niños y jóvenes en el pueblo, sigue ayudándoles con su legado para mejorar sus estudios. La plaza del ayuntamiento lleva su nombre.

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