Publicado el: 06 May 2018

El avispón asiático avanza: detectan el primer nido en Oviedo

En la comarca, los dos concejos más implicados en frenar la peligrosa plaga son Salas y Candamo, que detectaron su presencia el año pasado

El nido primario hallado en La Rodriga

Redacción/Grado

No tiene freno y ya ha llegado a Oviedo. Ayer, Seguridad Ciudadana detectó el primer nido de avispón asiático en la ciudad, en pleno centro, el parque de La Rodriga, una zona verde urbana a la que se accede desde la calle campomanes. Un vecino dio la voz de alarma y a las 16,55 horas miembros del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Oviedo retiraron el nido, una típica formación primaria, de avispa reina, de la que saldría con posterioridad la colonia que construye el nido secundario. Hasta hora, no se había detectado la presencia de la plaga tan en el centro y en el interior de la región, de manera que no se hizo ningún trampeo de primavera en el concejo, ni en otros limítrofes donde oficialmente no se ha registrado aún el problema. El objetivo de estos trampeos es precisamente cazar a estas avispas reinas para que no puedan hacer los nidos primarios que posteriormente se multiplican en grandes nidos. Dos concejos de la comarca, Salas y Candamo, se han tomado en serio el problema, después de que el año pasado aparecieran los primeros nidos, que se detectaron en otoño, al caer las hojas. Ambos municipios han lanzado campañas de sensibilización vecinal, y han involucrado a los residentes en la colocación del trampeo de primavera, que persigue precisamente acabar con estas reinas.

La reina retirada en Oviedo

Son estas reinas las encargadas de crear nuevas colonias. Lo hacen creando el nido primario (como el que apareció en La Rodriga), que no es más grande que una pelota de tenis. Es el origen del nido secundario, que puede alcanzar un metro de altura y 80 cm de diámetro.  Cada nido grande es el hogar de cerca de 2 000 avispas, y de cada uno de ellos pueden salir unas 150 avispas reinas, que continuarán la expansión de la plaga, si no se frena, atajando la creación de nuevos nidos y retirando los ya existentes. Hasta hora, las estrategias regionales contra la expansión de estas avispas (que pueden comer cada una hasta 25 abejas en un solo día, lo que supone un grave riesgo para los colmenares y para la biodiversidad) no han tenido éxito.

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