Publicado el: 12 Jun 2018

Un reguero de daños y una casa precintada, balance de la riada

El concejal Ricardo Fernández resta peso a los problemas de canalización o limpieza de los caminos del monte, y achaca la inundación a “la tromba de agua”

Una de las viviendas de la calle San Francisco sigue en peligro, y el Ayuntamiento busca una solución de emergencia para la familia

Ricardo Fernández, en Trubia, la noche de las inundaciones

Redacción/Grado

Una situación meteorológica “singular” que llevó a que en muy poco tiempo cayera sobre Trubia “una tromba de agua”. Este es, a juicio del concejal de Seguridad Ciudadana, Ricardo Fernández, el origen de las inundaciones que vivió Trubia el domingo. “No me corresponde a mí aclarar si ha habido otras causas, que en cualquier caso se estudiarán, pero lo que es evidente es que en muy poco tiempo cayó muchísima agua”, señala el concejal, que apunta a que otras localidades, como Gijón, vivieron también riadas. Y es que Trubia, acostumbrada a sufrir inundaciones por el desborde del río, en esta ocasión tuvo que mirar hacia la altura, a los montes, desde donde se precipitaron en algunos lugares auténticas cataratas, como la que afectó al barrio de Cataluña, o se deslizaron laderas de lodo, argayos que fueron especialmente complicados en el Monte Nalón, donde se desalojaron dos viviendas. “Tomamos la decisión de desalojar la segunda vivienda porque aunque parecía que la ladera estaba estable, preferimos garantizar al máximo la seguridad”, señala Fernández, que pasadas las once de la noche fue en persona a avisar a los residentes de que era conveniente que no pasaran la noche en casa. Ya en la madrugada del domingo al lunes fueron realojados por el Ayuntamiento en un hotel, y ayer pudieron volver a su vivienda con normalidad, tras comprobar los técnicos municipales que la situación se había normalizado. La otra vivienda sigue precintada, “pues hubo un desplazamiento del terreno” cuyas consecuencias sobre la estabilidad de la casa son impredecibles. “En un primer momento les ofrecimos realojo, pero prefirieron estar unos días con unos familiares. estamos buscando una alternativa para esta unidad familiar, a través de los Servicios Sociales”, señala el concejal.

Ayer, los servicios de Infraestructuras comenzaron la reparación de los daños, para resolver “un total de 18 incidencias”. Hoy está previsto estabilizar un argayo en la zona de Monte Nalón, y continuar con las reparaciones y la limpieza.

“Hay que destacar el trabajo que se ha hecho, y la gran coordinación y esfuerzo de todos los servicios implicados, desde la Policía Local a los bomberos, los bomberos voluntarios, protección civil los técncios de Aqualia, y los servicios municipales de Infraestructuras”, valora el concejal.

 

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