Publicado el: 14 Jun 2018

Belmonte y Teverga, los más castigados por los daños del lobo

El informe de CeCodet-Universidad de Oviedo también califica de ‘extremos’ los daños en Quirós y Grado

Lobo ibérico / Foto Rjime

F. R. G. / Grado
Los ataques del lobo a la cabaña ganadera de la comarca son muy elevados. Así al menos se recoge en el estudio del equipo de investigadores de CeCodet-Universidad de Oviedo coordinados por Jesús Ruiz Fernández y encargado por la consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias. Los concejos del Camín Real de la Mesa están, casi todos ellos, dentro del capítulo de “concejos en los que el daño del lobo puede ser considerado extremo según el tipo de cabaña ganadera”.
Se llevan la palma Belmonte de Miranda, con cerca de 5.000 denuncias en ese periodo, y una incidencia mayoritaria en la cabaña equina y Teverga, con más de 3.000 denuncias, con los mayores daños en el ganado caprino. Le siguen Quirós, con 1.698 denuncias (mayoritariamente bovinas), Grado, con 1.688 denuncias mayoritariamente de equino, Yernes y Tameza, con 1.570 denuncias en mayor medida de ganado equino, Somiedo, con 937 denuncias de bovino en su mayoría y Proaza con casi 700 denuncias en gran parte de ganado bovino.
Tanto Belmonte de Miranda como Teverga son de los concejos más afectados por los ataques del lobo al ganado de toda Asturias, a menos en los daños a cabras y caballos.
Según el estudio, tanto el número de denuncias por los daños del lobo como el número de ejemplares afectados “han sufrido un aumento significativo a lo largo del periodo estudiado y particularmente de 2007 a 2011 y de 2012 a 2016.”
Destaca además la investigación que en esa evolución se detecta un aumento de los cánidos salvajes no solo en las áreas más próximas a la Cordillera y zonas montañosas, donde son más habituales, sino también en zonas costeras y en núcleos muy poblados.
El ganado más afectado en toda Asturias es el ovino y el equino, duplicando a los daños en bovino y caprino. También se han visto afectados asturcones, aunque en menor medida. En cuanto los daños a otras especies como cerdos, gallinas, asnos, mulos, conejos, perros, etc, apenas representan un 1% de los daños, por lo que no se considera representativo.

Picaresca en el cobro de ayudas
Por otro lado se han detectado algunas explotaciones “atípicas” en el sentido de que la incidencia de daños se aleja “notablemente” de los parámetros normales. Los investigadores creen que algunas explotaciones requieren “una atención especial con porcentajes de cobro por indemnización elevados y se han cobrado 40 o más ejemplares de ganado mayor y más de un centenar de ganado menor. En total son 20 explotaciones las que se consideran “atípicas”.
Ante situación, que se enmarca dentro de la “picaresca”, se propone “penalizar estas conductas”. También se pide un mayor cuidado con los daños del lobo en ganado que produce leche para quesos artesanos asturianos. Además se detecta que muchos ataques, especialmente de ganado menor, no son denunciados. Este es, para los investigadores de CeCodet, uno de los principales problemas a resolver “y es necesario cuantificarlo”.
El consejero de Medio Ambiente Fernando Lastra ya ha anunciado que próximamente se aprobará un decreto de daños que permita afrontar el problema de la convivencia de la fauna salvaje con las ganaderías, y que “propondrá medidas” para hacer frente a la situación que se perfila en el estudio.

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