Publicado el: 06 Jul 2018

Grao por Asturias

Por Alfredo GONZÁLEZ HUERTA

“La xente a la que nun -y presta Grau ye la mesma que nunca nun tuvo problema pa poner Grado. El nome impórta-yos bien poco. Solo yos mueve’l so odiu a lo asturiano. Pos que colen pa Madrid”.

Desde que comenzamos nuestra reivindicación para restituir Grao como el nombre asturiano que siempre utilizamos, creo que fundamentalmente por su falta de argumentos mínimamente coherentes, tuvimos que soportar de nuestros detractores el intento de ridiculización a través de grotescas páginas web, toda clase de improperios, comentarios rayando en lo vejatorio y hasta insultos personales. Pues bien, exceptuando una sola vez que los agravios que me dedicaron, amparados en el anonimato y, por tanto, evidenciando una inmensa cobardía, eran tan humillantes que, pensando en mi familia y amigos que tampoco les gustaría que permanecieran publicados, hice las gestiones para que fuesen retirados, el resto los soporté sin que me costase escribir una sola línea de réplica, con la tranquilidad que me da creer firmemente en la libertad de expresión. Los que me conocen saben que es así.

Sin embargo, hoy lo hago ante los comentarios del estilo del que inicia este escrito, rememorando a las mujeres y hombres, compañeras y compañeros en la Hermandad de Santiago y Santa Ana, que seguramente a la mayor parte de ellos, al igual que a mí, les rechina eso de Grau por resultarnos ajeno y más propio de otras latitudes. Ciertamente hasta ahora jamás se había oído en Grao este para nosotros extraño término, que tratan de meternos “a calzador” y, dicho sea de paso, con escaso éxito tras más de una década desde su incomprensible oficialización. Digo incomprensible porque no había ninguna necesidad de cambiar nuestro nombre asturiano. El propio dictamen lingüístico del Ayuntamiento habla de “cuestión de gustos”.

Pues bien, por estas personas que en tiempos no tan bonancibles como en la actualidad dieron la cara por la llingua y, en general, por la cultura asturiana, debo de salir al paso de estas imprecisiones. Lo hago superando el pudor que produce tener que referirse a uno mismo pero, aunque solo sea por justicia hacia ellos, lo considero absolutamente necesario.

En aquel 22 de julio 1978, cuando desplegar una bandera de Asturias era poco menos que delictivo y muchos de los que ahora nos vilipendian seguramente aún no habían nacido, el pueblo estaba especialmente tenso. Se respiraba en el ambiente. Había amanecido con las calles más céntricas de la villa plagadas de nuestra enseña regional, especialmente la plaza de Los Dolores, donde por la tarde estaba programado un acto que anunciamos “Día de la Asturianía” en el que, entre otras actuaciones, se iba a leer el pregón de las fiestas.

Pero, ¿por qué aquella tremenda crispación? La repuesta es muy sencilla, además de las banderas, este pregón lo iba a pronunciar el vicepresidente de Conceyu, Lluis Xabel Fernández y ¡en bable! Era la primera vez que se iba a hacer en aquel subversivo idioma, ¡tremenda provocación!.  Recibimos presiones de todo tipo para suspenderlo pero, aunque éramos jóvenes y nos estrenábamos en la directiva de la Hermandad, el acto se llevó a cabo, eso sí, en un ambiente de cierta convulsión a lo que sin duda contribuyó la presencia de la Guardia Civil en las inmediaciones de las dos entradas a la plaza. Por las preguntas a las que posteriormente me sometieron llegué a la conclusión de que supuestamente un mando local, en su colosal paranoia, nos consideraba ligados a grupos extremistas.

Esto fue el principio. En los años siguientes seguimos con nuestras actividades. Rescatamos la tradición de las carrozas de Santa Ana que, entre otras atracciones, desfilaron acompañadas de numerosos grupos de gaitas y folclóricos que dieron un aire de asturianía como jamás hasta entonces se había visto en Grao. Organizamos muchos festivales de música asturiana. Promocionamos artistas asturianos a través de exposiciones conjuntas. Celebramos varios concursos de tonada, destacando uno de ellos en el que la final se celebró en la nave de Autos Hernández y que, en opinión de muchos expertos, fue un referente para esta clase de eventos.

Ya en tiempos más recientes y circunscribiéndome al plano más personal, siendo presidente de la Asociación Moscones en Xixón, se organizaron exposiciones pictóricas y de fotografía con temática asturiana. Presentaciones de libros de autores moscones, como el del cronista oficial Gustavo Adolfo Fernández, sobre un tratado de construcciones tan nuestras como son los hórreos y paneras. Representaciones de teatro costumbrista asturiano. Charlas y conferencias entre las que es de destacar la que dio de forma magistral Xosé Ambás sobre la llingua.

Organizamos un certamen periodístico en el que los trabajos podían presentarse en bable. En su quinta edición tuvimos la inmensa satisfacción de que el jurado decidió otorgar el premio a un artículo de Inaciu Galán. La entrega del premio fue un acto emocionante y, hasta cierto punto, creo que reivindicativo. En realidad fue un día maravilloso en el que se respiró asturianía por todos los lados pero,  lamentablemente, fue la última que lo pudimos celebrar.

No nos lo perdonaron. A los pocos días el Ayuntamiento, presidido en aquel momento por Antonio Rey, como ya nos habían insinuado anteriormente “si seguíamos con lo del bable”, nos comunicó la retirada de la subvención que se nos había otorgado hacía años, lo que significó el cargarse el concurso y, en cierta medida, también nuestra asociación. No obstante, la satisfacción supera a la indignación. Fue por una causa noble, en la que creemos.

Pa rematar, deci-ys a los que fain comentarios como el del principiu o apaecidos que non se-ys pide nada. Buenu sí, pedi-yos prorroga pa non ponenos tovia a la cola pa dir pa Madrí y si acasu un pocu de respeuto pa les muyeres y los homes que dende Grao, en tiempus difíciles, llucharon per la llingua y, en xeneral, per la cultura asturiana.

Comentarios:
  1. Miguel Ángel dice:

    Con tol respetu y ensin realizar calificativos a naide,
    pa decir que un pueblu (o una villa) se escribe de X forma en asturianu, primero hay que saber falalo y escribilo.
    Veo que sabes escribir bastante bien castellano, pero otres lengues, dexáme que tenga dudes.

    Te lo diz, Miguel Ángel (tamién conocido por Grau no solo en Asturies, sino en España y dellos países de Europa).

  2. saul dice:

    entre el nepotismo de un periodico y el sectarismo del mismo
    tenemos ahora las opiniones de los que nunca escribieron en asturianao y ademas aprovecahan su supuesto articulo para promocionar a los amiguetes…..para hablar del asturiano y se lo digo en castellano no me fale en amestau, y todo el mundo en grado desde que nacimos sabemos como lo decimos GRAO , promocione que ni siquiera los menciona a los que en grado que los hay ,escriben, enseñan y ganaron premios en
    llingua asturiana y no haga ademanes de periodista solo para que el fin de semana le den palmaditas de enorabuenas
    saludos

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