Publicado el: 09 Jul 2018

[Cuando el Nonaya suena] Responsabilidad de lo público

El autor

Por Javier F. GRANDA

Es habitual que cada cierto tiempo salga a la luz algún caso como el que recientemente los medios de comunicación abordaron acerca de un funcionario que llevaba 15 años sin trabajar, alternando bajas y vacaciones sin que la Administración donde debía prestar sus servicios, atajase la situación. Otros se acercan a la hora de fichar y se van acto seguido a su casa, van a la peluquería en horas de trabajo, se tiran varias horas en el café o en una terraza a la vista del público, o se van a su casa y vuelven a fichar a la hora de salir, si es que lo hacen. Estos ejemplos parecen ser abundantes y se producen en todas partes. A los administrados debería importarnos más la forma en que el dinero de nuestros impuestos se tira a la cloaca manteniendo la buena vida de estos individuos que ocupan puestos de los cuales, deberían ser removidos de inmediato. La responsabilidad de unos empieza donde se observa la falta de responsabilidad de otros. En los textos legales, sin entrar en detalle, se regula pertinentemente el procedimiento ante el incumplimiento o dejación de los deberes y obligaciones de los empleados públicos. Pues bien, aplíquese el régimen disciplinario, de lo contrario no está ejerciendo la responsabilidad legal y se incurre en complicidades. Si un empleado público pone en práctica este tipo de fechorías con el consiguiente descrédito para la Administración, además del daño que causa su conducta a la economía pública, no es necesario añadir nada más. Es hora que en este país empecemos a tener verdadera conciencia responsable y que las Administraciones den ejemplo de transparencia al ciudadano que administran. Deberían dejar de tratarnos como un voto dándonos caramelos y globos en campaña electoral. El administrado reclama responsabilidad, de lo contrario, esta sociedad del espectáculo político nos llevará a una mayor repulsa hacia quienes nos gobiernan, que ya se lo ganan, bien ganado, ellos solitos.

 

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