Publicado el: 13 Jul 2018

Buscar refugio

Por Plácido RODRÍGUEZ

Como la Ciencia no suele dar mucha cabida a las emociones, utiliza un lenguaje formal para describir lo que es un eclipse de luna. En cambio, si nos dejásemos llevar por lo que sugiere la metáfora cósmica, tal vez seríamos más sensibles a la angustia de los astros y diríamos que la Tierra se apiada de la Luna y la oculta cuando no puede soportar por más tiempo la persecución del Sol. Al parecer nos cuesta secundar el ejemplo del planeta que habitamos, pues parece que no nos concedemos a nosotros mismos el cobijo que se le ofrece al satélite.
Llevamos el estigma de refugiados desde que Adán y a Eva fueron expulsados del Paraíso, aunque es de agradecer a Dios que, tras haber ejecutado el primer desahucio de la humanidad –está claro que nos hizo a su imagen y semejanza–, nos hubiera compensado con el don de la inteligencia para poder buscarnos la vida, don que nos permite deducir cuestiones como que los perseguidos salen peor parados que los perseguidores. Pero los designios del Señor son inescrutables y, en ocasiones, tiene la potestad de alterar el resultado, como cuando permitió a Moisés abrir las aguas del Mar Rojo para desgracia del ejército perseguidor. También el dibujante Chuck Jones de la Warner Brothers hizo algo parecido con el coyote de los dibujos animados. Excuso la opinión respecto a las desavenencias históricas de egipcios y hebreos; sin embargo, en el caso del Correcaminos, me ofende tanto la prepotencia con la que utiliza la velocidad que le ha sido concedida por su Creador que siento el deseo irrefrenable de que se estrelle contra una roca.
El refranero suele ser impenitente: «los huéspedes y la pesca a los tres días apestan». Y no digamos cuando se trata de refugiados.Y, claro, la gente opinamos…Si es que se les da lo que no tienen algunos españoles/ Xenofobia/ Solidaridad/ Clientelismo político/ Hipocresía…
Y de nuevo el cruce de acusaciones mientras el mar devora la carne resignada.
…Que no es de ahora, que llevan décadas jugándose la vida para venir a trabajar a precio de saldo en lo que no quiere nadie /Que no, que nos quitan el trabajo / Que nosotros también fuimos refugiados /Que durante años hicimos lo que no querían en Europa…
Y otra vez aparecen los símbolos: de paz y de guerra, de amor y de odio. Y misericordes e intolerantes contraponen distintivos con palomas y águilas,y cruces cristianas y gamadas. Y María y José reivindican la retrospectiva de refugiados;otros parecen más olvidadizos, como los Borbones que vinieron a España con lo puesto. Las almas del Purgatoriono acaban de encontrar abrigo definitivo. Y Satanás, que se refugió de la ira de Dios por llevarle la contraria, sigue pidiendo firmas. Y la ONU dictando resoluciones de paja. Y Palestina en vías de exterminio. ¿Y la Luna?A la espera de que la Tierra le conceda otro eclipse.

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa