Publicado el: 17 Jul 2018

Sobre el complejo urbanístico de Linares

Por Loli GALLEGO

Vengo siguiendo en el digital de  LA VOZ DEL TRUBIA las opiniones sobre la ubicación del complejo hotelero-hostelero que se va a  desarrollar en el pueblo de Linares; me sorprende que haya grupos de personas que vean esta actuación de una manera negativa.

Comenzando por esas asociaciones llamadas “ecologistas” que siempre están a la que salta cuando se hacen actuaciones que les parecen  anti naturaleza. Pero me pregunto ¿Cuando un monte se quema dónde están? Siempre salen en la prensa los grupos que intervinieron para ayudar a detener el fuego, o yo entiendo mal las noticias y comentarios, pero nunca aparece el nombre de  una de esas asociaciones que tanto miedo tienen a la degradación del medio ambiente.

Todos en nuestro vivir diario rechazamos las aberraciones que puedan atentar contra el único bien que sin pedir nada nos lo da todo. Pero  al mismo tiempo no debemos de poner trabas cuando se desean ejecutar actuaciones que los tiempos en que vivimos demanda la sociedad, estando  siempre sometidas a las leyes de protección ambiental.

Además hoy que tanto se habla de la despoblación del medio rural es incongruente poner ese tipo de objeciones y seguro que para esas asociaciones, verdaderos lobbies ecologistas, será más importante que los pueblos mueran despoblándose y que la fauna salvaje, ya  lo está haciendo, ocupe los espacios que antes fueron  tierras de labor y que dieron vida a tanta gente.

Por otro lado además de las asociaciones mencionadas, también los vecinos con residencia permanente, no los que teniendo vivienda en Linares que por su trabajo  viven  en otros lugares, ponen trabas  a este  proyecto. Esto es  retroceder  a tiempos pasados donde las infraestructuras de saneamiento, luz pública, carreteras… no existían; esto sería el retroceso a otras épocas de penurias y miserias y decir no a la modernidad y al desarrollo.

Otro de los comentarios es  “la suciedad del pueblo de  Linares” y aquí entro de lleno en este asunto.

En el mandato 2003 – 2007 los vecinos que luego crearían la asociación de la Magdalena, todos con casa propia pero no residentes permanentes, acudieron al Ayuntamiento demandando una actuación de limpieza del pueblo, donde ellos pondrían la mano de obra y la institución los materiales y máquinas  que se necesitaran.

Y así comenzó  la obra, pero inmediatamente se crean dos bandos, los residentes permanentes y los temporales. Aunque el Ayuntamiento trató en todo momento de limar asperezas y que existiera una unión, no fue posible. Pero la limpieza, urbanización y adecentamiento se llevó a cabo, quedando el pueblo valga la expresión para se presentado como pueblo ejemplar.

En un lateral de  la iglesia existía un local que era municipal y se rehabilitó para centro social del pueblo; para este fin se  desalojó a una familia que lo tenía como granero, otro problema que aún dividió más al vecindario. Por fin en diciembre de 2006 se inauguró.

Linares había cambiado espectacularmente, de un pueblo sucio donde las ratas corrían por las caleyas, donde los caminos eran verdaderos ortigueros, donde en cualquier lugar se depositaban basuras y enseres inservibles, y valga como anécdota, debajo de un corredor se quitaron una docena de orinales, todo lleno de plásticos negros, y los tractores y demás útiles estaban colocados entorpeciendo los caminos o aparcados junto al cabildo de la Iglesia. Este era el Linares que nos encontramos.

En las elecciones del 2007 cambió la corporación y la nueva en vez de aminorar los malos entendidos vecinales tomó partido por los residentes permanentes y todo lo conseguido se vino abajo, se volvió a retroceder en el tiempo y por los comentarios en la prensa se volvió al Linares de la suciedad y el desarreglo.

Y ahora que se pretende darle un sesgo de modernidad, que conlleva la limpieza, el orden y quizá la prosperidad, se protesta, se critica no solo por el vecindario de residencia permanente, sino por esas sociedades que dicen proteger el medio ambiente. Y pregunto, ¿de qué forma se pretende llevar a cabo esa protección? Si  la situación actual del pueblo es ya una degradación en sí misma.

¿Para qué sirven los bandos que el Ayuntamiento envía todos los veranos para que se erradiquen los  “cucheros” y estos siguen en la misma situación en toda las épocas del año?

Desde mi humilde opinión aplaudo la ejecución de tan controvertido proyecto, para que nuestro concejo del que debemos de estar tan orgullosos sea cada vez más conocido.

 

Se que este escrito recibirá críticas,no importa;pues cuando uno se decide a escribir sobre algo polémico,sabe que estará sometido a ellas;pero  gracias al derecho constitucional de la Libertad de Expresión que nos permite expresar lo que  sentimos.

Comentarios:
  1. Manolo dice:

    Sí, pero sin quads. Un cordial saludo.

  2. Pilar López García dice:

    Me parece una apreciación
    Con mucho sentido común.
    Los ecologistas a veces se convierten e enemigos del medio ambiente.Y mejorar los pueblos,es muy necesario.

  3. Marcelino fdez alvarez dice:

    Los quads, hay está el problema,vehículos ruidosos,que estropean pistas,caminos y no solo tienen impacto negativo sobre la fauna sino también sobre los animales domésticos y los propios residentes.como se va regular su uso? En cuanto a horarios, sitios donde puedan acceder etc..

  4. César Estébanez dice:

    Un comentario muy acertado

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