Publicado el: 20 Ago 2018

A los asturianos les gusta casarse en Santo Adriano

El concejo, de apenas 280 habitantes y el antepenúltimo en población de toda Asturias, lleva celebradas dos bodas durante el último mes, la última el pasado sábado en Villanueva

Joaquín y Yanni, en su boda este sábado en Villanueva

 

R. B. / Santo Adriano

No todo es éxodo rural ni pueblos abandonados en la Asturias interior. La vida sigue su curso y también se deja disfrutar al ritmo de los acontecimientos, y para prueba está el concejo de Santo Adriano, que a pesar de su baja tasa de habitantes ya ha celebrado dos bodas este verano. La última, el pasado sábado en Villanueva, donde Yenni Ruiz Rivas y Joaquín Romero Sánchez se dieron el “sí quiero” en el Ayuntamiento. Una alegre ceremonia oficiada por la concejala Belén García Fernández, que se suma a la protagonizada por el teniente de alcalde José María García Fernandez, que el pasado 14 de julio contrajo matrimonio allí mismo con la que es ya su flamante esposa, Charo Carballo. Y si una boda (en este caso, dos) ya es de por si una celebración, en Santo Adriano debería serlo aún más. “Por supuesto que sí”, confirma la edil, “el concejo tiene pocos vecinos y la población es casi toda mayor, de modo que claro que alegrarse”. Las cifras lo dicen: con solo 278 habitantes empadronados, Santo Adriano ocupa el puesto 76 en tasa de población de los 78 concejos asturianos, el antepenúltimo de una lista que solo tiene por detrás a Pesoz, con 154 habitantes, y Yernes y Tameza, con 139.

No es la única buena noticia que ha traído la temporada. Belén García Fernández señala que este año, además de concurrir más turismo extranjero, especialmente italianos y franceses, también se ha avecindado en Santo Adriano una familia con seis niños, otro acontecimiento novedoso en el pequeño municipio. “El campo no tiene por qué ser siempre noticia por el éxodo rural, en este caso es una familia asturiana que ha decidido dejar la ciudad para asentarse aquí”, explica. Y aunque deban desplazarse al vecino concejo de Proaza (ya que que no hay población suficiente para tener colegio propio) es un hecho que frente al envejecimiento y todo lo que conlleva, aquí la vida sigue saliendo adelante, tanto en lo puramente biológico como en lo social.

De momento, la celebración del sábado fue un éxito: Joaquín y Yanni ya son marido y mujer, e invitaron a la espicha a todos los vecinos que se acercaron a la ceremonia. Y el verano ha tenido buena concurrencia en otras fiestas populares del municipio como las romerías del Carmen o de San Román. “Es que hay mucho que conocer por aquí y hay que animar a la gente que venga, tanto a la Senda del Oso como al Desfiladero de las Xanas, las piscinas, el prerrománico…”, añade Fernández. De momento, ya son dos parejas las que han venido a casarse a Santo Adriano este verano.  Y cuando el río suena (el río Trubia, en este caso), por algo será.

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