Publicado el: 28 Ago 2018

Los jabalíes, a sus anchas por la comarca

El aumento de la población de suidos y su cercanía a las ciudades es ya un hecho casi diario, sumado a la confianza de los animales, que no se ocultan a la luz del día

Ejemplar de jabalí, este sábado a la entrada de Trubia

R. B. / Trubia

La presencia del jabalí en los entornos urbanos está dejando de ser una rareza para ser una realidad cotidiana. El area occidental de Oviedo está siendo estos días escenario de frecuentes avistamientos, con la peculiaridad de que los suidos, habitualmente nocturnos en temporada veraniega, se muestran a plena luz del día y con total calma, al filo de la mansedumbre. Para muestra, la imagen adjunta, tomada el pasado sábado a las 8 de la tarde en la que un ejemplar de buen tamaño campaba a sus anchas en una finca cercana al Patronato, en las inmediaciones de la rotonda de acceso a Trubia. La carretera de acceso a Sograndio fue escenario, al filo de las cuatro de la tarde del domingo, de otra escena sorprendente: quien esto firma pudo contemplar una familia de jabalíes, formada por un adulto (casi con seguridad una hembra) y cuatro crías más pequeñas, todavía con restos del pelaje juvenil de «rayones», cruzando la N-634 a la salida de Oviedo, en las proximidades de La Pixarra, en fila y con toda la tranquilidad del mundo. En las proximidades de Las Regueras, en lugares como Malpica o Puente Nora, los vecinos no se sorprenden ya de ver los sembrados o incluso los jardines de los chalés «fozaos» por los jabalíes, algunos de los cuales se adentran en la laguna del Torollo, en San Claudio, dejando huellas de su paso en la maleza aplastada.

Sin embargo, al margen de los destrozos que crean en los sembrados, en ocasiones cuantiosos, esta confianza que presenta el jabalí se vuelve peligrosa cuando cae la noche y los animales cruzan las carreteras. Los accidentes en la comarca de los valles del Trubia se dan con relativa frecuencia, mientras que el pasado invierno, lugares como Latores o la propia capital fueron escenario de estampas inauditas, con piaras de ejemplares campando por las calles o la Policía Local hostigando a ejemplares sueltos por la avenida de Galicia o San Lázaro. Las población de jabalíes está en expansión en Asturias, a pesar de que no todos los expertos coinciden en estas apreciaciones, aunque es un hecho tanto el aumento constante de avistamientos en zonas habitadas como de accidentes derivados de su presencia.

¿Qué hacer si nos topamos con uno o varios jabalíes en carretera? La prudencia suele ser, de mano, el mejor remedio ante problemas insperados. Respetar las velocidades marcadas y extremar la atención en vías poco iluminadas o con lluvia es esencial para evitar gran parte de percances (y no solo debidos a atropellos a fauna salvaje). La Guardia Civil indica que si nos cruzamos con uno o varios ejemplares, debemos reducir la marcha de inmediato y emplear señales acústicas (claxon) intentando dispersarlos. Y si el impacto, en fin, es inevitable, evitar un volantazo que derive en un accidente sin control, aunque sea a costa de arrollar al animal. En el caso de que el accidente se haya producido y el siniestro haya causado la inoperatividad del vehículo, abandonarlo de inmediato todos los ocupantes, tras comprobar si se han sufrido lesiones, y señalizar el siniestro e informar al momento del atestado a la Guardia Civil. Y una cuestión importante: las aseguradoras de vehículos incluyen cláusulas especiales a este respecto en caso de accidente en carretera, que conviene revisar y matizar convenientemente a la hora de suscribir una póliza.

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