Publicado el: 05 Sep 2018

Entre grimorios y Glamoría

Por Luis GARCÍA DONATE

Bienvenidos una vez más a mi humilde rincón de pensamiento y misterio amigos míos, vuestra compañía supone un gran consuelo para esta mente atribulada pues no hay mayor orgullo para aquel que tenga algo que decir, que el hecho de que la gente quiera escucharlo. Según las noticias que traen el viento y los pájaros cada vez sois más y por ello os estoy muy agradecido. Buscad un rincón agradable, la vetusta sombra de un fresno por ejemplo y escuchad lo que hoy os cuento. Seguro que será de vuestro agrado.

Como a todo niño siempre me gustaron los cuentos, la magia, los hechizos y las hadas eternas como el mundo mismo y bellas como la luz de la luna. Al final de cada historia el pequeño soñador que hoy os habla tenía que escuchar la típica frase lapidaria: “Eso no son más que cuentos, no existe”.

Pues bien hace unos días, mientras el sueño me acometía perezosamente descubrí la verdad, la magia existe. Seguramente me toméis por loco en estos momentos pero es así, la magia acompaña al hombre toda su vida, está en la risa de un bebé, en la ilusión de los niños, en la ternura de un cachorro. La verdadera magia, la más pura la llevamos en el corazón, en ese velo de mal llamada inocencia que está sobre el mundo cuando somos pequeños y hace que todo sea posible. Un buen día eso desaparece con nuestra infancia y ¿Por qué? Muy sencillo, hemos dejado de creer. El secreto de la sabiduría radica en madurar sin perder nuestros ojos de niño, los únicos capaces de crear un hechizo de Glamoría y dulcificar la fría racionalidad que a veces nos acomete en este mundo nuestro. Puesto que los hechos sin sentimiento son como una casa sin gente, solo piedra vacía sin el calor de un hogar.

Antes de dejaros ir para que reflexionéis sobre lo leído, os diré que los hechizos de Glamoría, de cambio en la apariencia exterior, dieron origen a la palabra glamour, ese no sé qué que ningún artista sabe definir y todos ambicionan. Supongo que yo por mi parte también hago magia, pinto cuadros con palabras y doy vida a los sueños para solaz y recreo de mis lectores, si es así me consideraré satisfecho y daré gracias por mis dones. Esto ha sido todo espero veros de nuevo, hasta entonces, recordad ponerle un poco de magia a la vida que de la cruda realidad, por suerte o por desgracia ya tenemos bastante. Hasta más ver.

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