Publicado el: 04 Oct 2018

Quirós, el descanso del bailarín

El coreógrafo de ‘Amazonas’, Yoshua Cienfuegos, regresa a Ronderos, el pueblo en el que pasó los largos veranos de su infancia

Yoshua Cienfuegos en Quirós/ Foto de Beatriz Álvarez

Beatriz Álvarez / Quirós
Yoshua Cienfuegos (Oviedo, 1973) recordará el verano de 2018 como especialmente dulce. Recién echado el telón a la quinta edición de “Estancias Coreográficas” que ha dirigido junto a Lucía Piquero, nada más salir del Campoamor de Oviedo se fue a Mérida a la presentación de “Amazonas” de Magüi Mira, programada dentro del Festival Clásico de Mérida y que se estrenó el pasado día 8 de agosto. Un montaje espectacular que está sorprendiendo a crítica y público, más de 15.000 entradas vendidas y el cartel de “entradas agotadas” y en el que Cienfuegos es responsable de la coreografía. “Lo que ha pasado con Amazonas es increíble. Estamos alucinados”, nos cuenta con la humildad del que conoce que el éxito es fruto de un camino muy largo de pequeños y grandes pasos a lo largo de sus casi treinta años de carrera, avalada por CienfuegosDanza, la compañía que lidera desde 1999. Y es que Cienfuegos es creador de largo recorrido, es auténtico talento cincelado a base de trabajo, sacrificio y disciplina. Recuerda en la pequeña aldea quirosana de Ronderos los largos veranos de su infancia, veranos que dejaron de ser en Quirós cuando ya adolescente comenzó a sentir que las fronteras de su vida iban más allá de los montes y de la piedra caliza que rodeó sus primeros años, sobre todo si quieres transformar tus inquietudes en profesión y la realidad de la danza contemporánea “en la periferia” era la que era (aún hoy es la que es). Relata que la gente se queja de que no hay público en los espectáculos de danza contemporánea: “cuando preguntas cuántos montajes se programan, por quién precisamente se queja de la ausencia de público, te dice que uno. La danza contemporánea necesita más oferta para que el público demande, es una disciplina complicada que tiene mucha lecturas, pero si no ofreces al espectador un abanico de distintas opciones siempre tendremos este problema. El ballet clásico es más sencillo de leer porque es más conocido”.
El caluroso primer domingo del pasado agosto, numeroso público acudió a la gala que ponía el broche de oro a la quinta edición de Estancias Coreográficas. Un trabajo de continuidad en el que la danza contemporánea es la única y auténtica protagonista y que se nutre y crece de la enorme y valiosa cantidad de resultados que se van recogiendo año tras año, fruto de la investigación. En palabras del coreógrafo Estancias es “una gran aventura de aprendizaje de vida a todos los niveles. Un vehículo importantísimo de cuestionamiento y entrega donde los límites experimentados validan una vivencia personal y colectiva”.

“Venir al Campoamor es un punto de inflexión”

“Para mí esta cita con Asturias siempre es un punto de inflexión que se repite cada año en ese lugar tan acogedor que es el Teatro Campoamor de Oviedo.” “Estancias” es un laboratorio de danza en el que teóricos, coreógrafos, compositores, artistas plásticos e intérpretes, este año hasta un número de cuarenta personas, trabajan intensamente para dar sentido a todo el proyecto. Proyecto que cuenta con el apoyo imprescindible de la Fundación Municipal de Cultura.
Su otro proyecto, ‘Amazonas’, bajo la dirección de Magüi Mira se estrenó en la 64 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, una versión de la Pentesilea de Heinrich von Kleist, que se basa en el mito de las amazonas. En la obra, muy de actualidad por temas como la violencia de género, el amor como posesión, el cambio de roles, el empoderamiento de las mujeres, … Magüi Mira explora las situaciones extremas a las que puede llegar el ser humano en su afán de controlar al ser querido. Tiene una potente coreografía que ha diseñado Yoshua Cienfuegos .

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