Publicado el: 05 Oct 2018

Un oso a la puerta de casa en Caranga

“Otros pagan para verlos y a mí me vienen a ver”, dice Candi Vázquez, que ya se ha acostumbrado a que un ejemplar joven baje casi cada noche a comer manzanas y figos a su finca, en Proaza

El oso, mirando a Candi Vázquez desde la finca de su casa, hace dos noches

Redacción/Grado

“Otros pagan para verlos, a mí vienen a verme ellos”. Así habla Candi Vázquez, una vecina de Caranga de Arriba, en Proaza, que casi cada noche recibe la visita de un oso joven, que acude a la finca que tiene tras su casa, donde hay una pumarada y figales, “porque los figos les vuelven locos”. El animal no ha mostrado signos de agresividad, y Candi no le tiene miedo, “aunque ni se me ocurre darle manzanas ni nada”. Hace dos noches aprovechó para sacarle una fotografía desde el muro de su casa, “porque estaba a solo dos metros” y dejar constancia de sus visitas nocturnas.

Comentarios:
  1. José Ramón López Fidalgo dice:

    DE POSTRE HAZLE TARTA DE MANZANA, AMIGA CANDI

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