Publicado el: 16 Oct 2018

Dely Marrón: “Las mujeres somos el motor del campo”

“Asturias tiene los mejores pastos de la cornisa cantábrica, pero hay 250.000 hectáreas de maleza y matorrales que habría que recuperar para reducir los costes de producción”

L. S. / Grado
Dely Marrón Escaladas dejó Pola de Somiedo, su pueblo natal, con 9 años, para trasladarse a Oviedo, donde desarrolló sus estudios. Hija de un trabajador de la central de La Malva y una madre atareada de siete hijos, llegó a la ganadería por vocación, tras gestionar una carnicería con su marido.
-¿Cómo se hizo ganadera?
– A los 23 años me casé, y empecé a trabajar en la carnicería que tenía mi marido. Poco a poco, comencé a visitar con él distintas ganaderías y certámenes ganaderos y empecé a ser consciente y a involucrarme en los problemas de las ganaderos y ganaderas y autónomos. Hice el curso de la escuela de jueces calificadores de la raza asturiana de los valles, y participé en ferias como la de Sepor en la región de Murcia, la feria nacional de Salamanca, y la feria internacional de París, donde fui consciente de lo avanzados que estaban en comparación con nuestro sector del campo. Además de asistir a las ferias y certámenes ganaderos también formé parte de la comisión de ganadería del Principado de Asturias; y actualmente e del consejo de la cultura vaqueira.
-¿Cuántos años hace que se dedica a la ganadería?
-Hace 25 años que comencé a dedicarme a la ganadería combinándolo con la carnicería. No obstante, de manera exclusiva llevo seis años.
-¿Cómo es su explotación?
-Mi ganadería está formada por la raza asturiana de los valles y asturiana de la montaña, con unos 95 animales que pastan en verano en los montes de Somiedo y en invierno en la zona de la marina de Soto del Barco.
-¿Qué ha cambiado para bien y para mal en el campo asturiano?
-Para bien debo destacar el buen funcionamiento de la IGP Ternera Asturiana y de las asociaciones tanto de Asturiana de los Valles como de Asturiana de Montaña. En este sentido, este año estamos de enhorabuena, puesto que en estudios recientes la ternera asturiana ha sido catalogada en calidad como una de las mejores de Europa. Recientemente se creó también la IGP de vacuno mayor, que es muy importante para nuestro sector. Uno de los mayores problemas que sufre el campo asturiano es la fauna salvaje, que causa daños causados muy graves y costosos; y nos los están pagando muy por debajo del precio real de los animales, tardando también mucho en abonarlos. También quiero destacar que en Asturias disponemos de aproximadamente de unas 250.000 hectáreas de matorral y maleza, lo que produce un gran riesgo de incendios. A estos problemas se suman los recortes de las ayudas europeas a la ganadería y la subida de la luz y de los combustibles encareciendo más los costes de producción.
-¿Y la solución?
-Para la fauna salvaje la solución desde mi punto de vista sería declarar el lobo como especie cinegética, abonar el precio real de los daños y los pagos en la mayor brevedad posible. Y para reducir los costes de producción de los ganaderos sería necesario aprovechar esas 250.000 hectáreas de maleza y matorrales, ya que contamos con la mejor calidad de terreno de la cornisa cantábrica y recientemente europea. Se reducirían los precios de producción, ya que, el precio del cereal y el forraje que provienen de otras provincias de España cada día están más altos, evitando así la trashumancia a comunidades como Castilla y León y Extremadura.
-¿Las mujeres han jugado siempre un papel en el campo? ¿Cómo ha cambiado?
-La mujer ha sido y sigue siendo el motor del campo asturiano. Y en los tiempos que estamos es pionera en adaptar el campo a las nuevas tecnologías. Pienso que ha cambiado para bien. Actualmente su trabajo es más visible, más valorado y participativo, como titulares de explotaciones, con un papel activo en concursos ganaderos, representando sindicatos y como imagen de la IGP.
-¿Es un mundo machista el ganadero?
-Creo que no hay machismo en el campo Asturiano. Estamos integradas y valoradas en este sector tan duro y sacrificado.
-¿Hay suficiente apoyo? ¿Cuáles son las principales dificultades como ganaderas?
-Las mujeres somos titulares representativas de muchas explotaciones agrarias. Nuestra mayor dificultad es el poco apoyo de las administraciones para adaptar el campo a los nuevos tiempos. Llevamos a la vez muchos aspectos de la vida cotidiana, la casa, los hijos e hijas, el papeleo. Cada poco salen nuevas leyes, mal explicadas, y tardamos en ponernos al día. No olvidemos que es un trabajo muy duro y sacrificado, que tiene que gustar. Las mujeres del campo del siglo XXI, tienen que ser todoterreno. Hay una frase de Heidi Johnson, dedicada a todas las mujeres del campo asturiano, que dice que: “Concéntrate siempre en lo lejos que has llegado, en vez de en el camino que te queda por andar”.

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