Publicado el: 10 Nov 2018

Ciencia y poesía de la castaña

Por Amador MENÉNDEZ VELÁZQUEZ

Pregón íntegro del XIX Certamen exposición de la castaña valduna de Las Regueras

 

Excelentísima Sra Alcaldesa, miembros de la corporación municipal, autoridades, familiares, amigos, regueranos, señoras y señores, muy buenos días. Muchas gracias por concederme el privilegio de ser el pregonero de este certamen de la castaña valduna. Es para mí un gran honor y placer.

La castaña introduce el otoño. En realidad es el otoño. Si el verano es el sol, la primavera las flores y el invierno la nieve, el otoño es la castaña.

Me siento muy honrado y agradecido a este concejo, a sus gentes y al Ayuntamiento, que el pasado año me concedían el título de hijo predilecto, algo que paseo con sumo orgullo por el mundo. Desde el mismo momento en el que nacemos, establecemos un vínculo muy profundo con nuestra tierra. Por circunstancias de la vida, muchas veces profesionales, en ocasiones nos alejamos de la misma. Momentos como este sirven para  reencontrarnos, para fortalecer vínculos y caminar juntos.

No me cabe la menor duda de que en Las Regueras hay grandes personas, humana y profesionalmente, y que juntos somos mucho más fuertes que separados.

Los regueranos son personas con amplitud de miras. Y es que, como decía Ortega y Gasset: “Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos”. Pero creo que si algo destaca de las gentes de Las Regueras es la tolerancia y el respeto hacia los demás. Con el tiempo he aprendido que no hay verdades absolutas, que mis creencias son mis verdades y vuestras creencias son vuestras verdades.
Por eso la tolerancia es una de las virtudes cívicas más esenciales para la convivencia humana.

Y esa tolerancia también está presente en los castaños de esta tierra y en su fruto, la castaña valduna. Esta castaña es un referente y signo de identidad del concejo, pero sabe convivir en armonía con otros productos y tradiciones. El castaño no es un cultivo excluyente. A pesar de su majestuosidad ha querido convivir con otras especies. Y de esa convivencia pacífica todos – incluida la propia castaña – salimos ganando.

Otra característica de los regueranos es su valentía y capacidad de lucha y superación, pese a las adversidades. Lo mismo podemos decir de la castaña valduna. Aquí está, un año más en este certamen, pese a todos los contratiempos.

Un novelista alemán, Jean Paul Ritcher, decía que nuestros recuerdos constituyen ese único paraíso del que nadie podrá expulsarnos jamás. Comparto plenamente su opinión.

Recuerdo con cariño y alegría mi infancia en San Pedro de Nora. Por estas fechas me reunía con mis hermanos y amigos para recoger castañas. Después tocada convencer a los mayores para que nos dejasen prender la hoguera y amagostarlas. Como muchos otros niños del concejo, nos gustaba hacer el ciclo completo: recoger las castañas, amagostarlas y comerlas.

Vamos ahora a tratar de ubicar a la castaña en el mundo. Actualmente el 70% de la producción mundial de castaña se da en Asia. No es de extrañar, ya que se considera originaria de este continente. Se dice que fueron luego los romanos quienes la introdujeron en Europa.

En lo que se refiere a Europa, España es el segundo país productor de castaña, sólo superado por Italia. La tendencia en Europa es apostar por la calidad más que por la cantidad. Por eso se mima al castaño, aunque a veces factores externos y fuera de nuestro control pueden jugarnos una mala pasada.

Seguro que desde muchos lugares del mundo estos días miran a la castaña valduna. Quizás algún día, mediante injertos u otras técnicas, quieran incorporar las características de esta castaña a las de sus países de origen. O si les dejamos, seguro que la importarán. Los americanos son los mayores importadores de castaña del mundo. Realizan importaciones anuales de cinco mil toneladas. Si un día descubren estas castañas, a buen seguro que querrán degustarlas. Estas castañas podrán ejercer un día de embajadoras de nuestra tierra por el mundo.

¿Y cuánto alimenta la castaña? Respecto a los nutrientes, la castaña de Valduno, y en general la española, tiene un altísimo contenido en carbohidratos, en torno al 85%. El contenido en proteínas es del 9% y el de grasas tan sólo del 6%. El contenido en carbohitratos de nuestra castaña es muy superior al de otros países. Se trata por lo tanto de un alimento altamente energético. Los carbohidratos de nuestras castañas son además de índice glucémico bajo.  En otras palabras, aumentan el nivel de glucosa sanguíneo de forma lenta y sostenida. Esto resulta útil cuando se requiere un aporte de energía continuado, como suele ser habitual en deportes de alta resistencia.

Miguel Indurain solía venir a correr la Vuelta a Asturias. Decía que lo usaba como preparación para el Tour de Francia. Yo creo que venía a comprar  castañas para usarlas como avituallamiento en los duros puertos del Tour de Francia.

En la Edad Media la castaña fue un alimento importante para los más humildes. Lo utilizaban incluso en forma de harina para hacer pan cuando no disponían de trigo. Pero la castaña ha pasado de ser comida de gente humilde a las recetas de los grandes chefs. Cada vez son más frecuentes productos como mermelada de castañas, puré de castañas, castañas confitadas en almíbar, etc. La castaña es hoy símbolo de exquisitez en la mesa.

Las investigaciones cada vez nos reportan más datos de los múltiples efectos beneficiosos de las castañas. Voy a enumerar algunos de estos beneficios:

  1. a) Se dice que las castañas son buenas para los huesos y dientes, ya que poseen calcio, fósforo y magnesio.
  2. b) Su contenido rico en minerales y en vitaminas del grupo B hacen de las castañas un alimento ideal para contribuir al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
  3. c) Las personas con diabetes pueden beneficiarse del consumo de las castañas. Y es que los carbohidratos que posee son de absorción lenta y no producen picos de insulina en la sangre.
  4. d) Las castañas tienen todos los aminoácidos esenciales, algo especialmente interesante para cubrir las carencias de las personas que siguen una dieta vegana, así como para los deportistas.
  5. e) La harina de castaña nos puede servir para sustituir otro tipo de harinas con gluten. Se trata por lo tanto de una opción muy saludable para celiacos y personas con sensibilidad al gluten y para aquellos que simplemente quieren cuidar su salud.
  6. f) Las castañas poseen efecto cardioprotector. Como frutos secos, tienen grasas muy saludables y nos aportan ácidos grasos omega 6 y omega 3 en buena proporción. Y como cualquier otro alimento de origen vegetal, no tiene colesterol.
  7. g) Las castañas tienen una proporción considerable de fibra que mejora el tránsito intestinal; asimismo contribuyen a que nuestra flora bacteriana esté en condiciones óptimas, lo que repercute en un mejor funcionamiento del sistema inmunológico.
  8. h) Las castañas son también un alimento saludable para hipertensos, debido a su bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio. De hecho, son también beneficiosas para las personas que tienden a retener líquidos por su efecto diurético.
  9. i) Las castañas ayudan a combatir la anemia. Al ser un alimento con cantidades significativas de hierro resulta útil en los casos de anemia y fatiga.

 

Después de todas estos beneficios del consumo de la castaña, uno podría preguntarse: ¿para qué inventar medicamentos teniendo castañas? Ciertamente, la dulce y sabrosa castaña es uno de los majestuosos regalos que nos depara el otoño. Además de abundante energía, aporta nutrientes que contribuyen a reforzar la salud y que invitan a darle más protagonismo en la mesa.

La castaña también ha encontrado hueco en el mundo de la literatura. La recuerda Pablo Neruda en uno de sus poemas, la “Oda a una castaña en el suelo”. Así dice el poema:

«Del follaje erizado

caíste

completa,

de manera pulida,

de lúcida caoba,

lista

como un violín que acaba

de nacer en la altura

y cae

ofreciendo sus dones encerrados,

su escondida dulzura,

terminada en secreto

entre pájaros y hojas,

escuela de la forma,

linaje de la leña y de la harina,

instrumento ovalado

que guarda en su estructura

delicia intacta y rosa comestible.

 

Antes de terminar, me gustaría proponeros una adivinanza, a ver si acertáis: «grande, de color marrón, brillante, con la base de tamaño considerable, sabor dulce, amagüestase». ¿De qué se trata? … Veo que acertasteis.

Como decíamos, la castaña valduna es una seña de identidad de Las Regueras. Aunque toma su nombre de la parroquia de Valduno, la variedad se ha extendido por todo el concejo a base de injertos realizados por generaciones enteras de regueranos.

Como todos vosotros, me siento muy orgulloso de este concejo, de sus gentes, sus productos y sus costumbres, de este maravilloso legado que pervive en el tiempo a través de generaciones. Somos un concejo con entidad propia y la castaña es uno de nuestros símbolos.  No debemos sentirnos menos que un ciudadano de Londres o de Boston. Desde este pequeño y precioso rincón, podemos hacer grandes cosas.

El escritor Eduardo Galeano decía: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. La Regueras y este certamen son una buena muestra de ello. Señoras y Señores, bienvenidos, disfrutad del certamen y exposición, muchas gracias.

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