Publicado el: 04 Ene 2019

Lo que cuenta es empezar

Luis GARCÍA DONATE

Empezamos otro mes de enero y otro año. Se abren ante nosotros infinidad de caminos nuevos con mucho por hacer, o no, que al fin y al cabo cultivar la ociosidad y la buena vida también es un arte y un trabajo, por paradójico que suene. Lo que sí está claro, es que mientras las musas lo permitan, estaremos por aquí dispuestos a disertar sobre algunas cuestiones. Así que si me permitís, por no romper la tradición, entremos en materia.

Como ya he dicho enero es un mes de comienzos mayormente, es el primero y como siempre el primero lo tiene algo más crudo a la hora de saber que hacer. Viene a ser como cuando tocaba exponer algo en el colegio y empezaban por ti, veías que te miraban como diciendo : “Hala compañero, te toca a ti romper el hielo”. Hago un inciso aquí para aconsejar que cuanto más cerca del final mejor, si por una casualidad estás a verlas venir, como quien dice, siempre se puede sacar algo útil si se escucha. Lo que pretendo decir con esta “batallita” de mis tiempos al otro lado del pupitre es que a principios de año siempre tenemos la sensación de no saber que hacer, como el que llega a la obra y se pregunta “¿Por dónde empiezo?”. Mi consejo es el siguiente, los propósitos de año nuevo están genial para aquellos que tengan una agenda controlable y una voluntad digna de encomio, pero a los que son un poco más indecisos y los que están sujetos a lo que yo cariñosamente llamo “Las exigencias del servicio” ( Sí , ya sabéis esa forma de vida que algunos tienen en la que cuando tienes intención de hacer algo, el universo se confabula para que no puedas hacerlo) yo les digo: Tranquilidad y buenos alimentos. Como lo estáis leyendo, tranquilidad, acabamos de empezar y las prisas no son buenas consejeras, marcaos metas pero sin presión y luego según se vayan presentando las circunstancias ya se irá haciendo. Nunca se podrá ganar la partida si no se comprende que no es uno mismo el que reparte las y que se debe actuar a tenor de lo que vaya ocurriendo. Así que por lo pronto ya sabéis, despacio y buena letra que tanta premura nunca fue buena, se arruga uno mucho y al final no compensa. “ Uno que se apuró murió” dicen por mis dominios y no es por fardar pero en mis dominios sabemos mucho.

Bueno señores, escrito con un poco de chulería quizá, pero no hay nada mejor que empezar el año “Con el guapo subido” como decía aquel, para que la moral no decaiga que buena falta hace. Antes de terminar un apunte para los que tengan que subir la puñetera cuesta de enero aunque sea metafórica , os recomiendo encarecidamente lo arriba descrito, además las cuestas son algo más bonitas si uno se para de vez en cuando a recuperar el aliento y mirar el paisaje. Como siempre un placer señoras y señores, a su servicio.

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