Publicado el: 31 Ene 2019

Pensamientos de Galleta

Luis GARCÍA DONATE

Es un inmenso placer volver a verles mi querido público. Tratándose de febrero, muy probablemente esperéis que una vez más me meta de lleno en menesteres románticos pero no. Me haría predecible y no quiero resultar repetitivo. Lo que en esta ocasión os traigo es tan rocambolesco que parecerá producto de una mente lecha a letras y ficción pero no es así, lo que es más difícil de asegurar es que no se trate de un simple desvarío. Eso lo dejo a vuestro juicio. Ahora, si os place vamos a ello.

El caso es que escasos instantes antes de escribir estas líneas estaba meditando, sí  como lo leéis, tanto libro de samuráis acabó haciendo que me interesase por el zen, deberíais probarlo seguro que no os deja indiferentes. Resulta que cuando abrí los ojos aún flotando en la apacible charca de la paz interior se me apeteció una galleta. Cuando volvía de la cocina saboreando gustoso mi botín me asaltó una chispa de sabiduría . Ese destello consistía en que aunque ignoro por qué, los seres humanos llevamos en nuestro interior la feroz y acerada semilla del conflicto. Será lo que nos queda de cuando no éramos más que animales allá en el albor de los tiempos pero el hecho es que aún llega hasta nuestros días y se puede ver a poco que uno mire. Muchas reacciones airadas,  mucho estrés, mucha carne roja dicen los endocrinos  ¿ Qué se yo? Sea como sea parece que la gente está a la que salta en estos días, no me malinterpretéis quien tenga carácter y motivos contrastados para reñir, que riña, no hay nada mejor para deshacerse de las tensiones. Lo que quiero decir es que parece que la gente tiene la mecha un poco corta últimamente, sus razones tendrán, pero mi consejo, sería procurar calmarse y relativizar, que sinceramente, salvo la muerte y otro par de cosas, todo tiene  arreglo con más o menos trabajo. Calma pueblo , que ya vienen solos los percances como para además andar buscándolos. El carácter es una gran herramienta frente a la vida, pero como en todo hay que saber medir, Incluido el abajo firmante. Un mes más aconsejo calma y mesura, que los apasionados tendemos a pisar a fondo y así con una de cal y otra de arena conseguimos el equilibrio.

Bueno señoras y señores, hasta aquí la parrafada de este mes, espero que os sirva de algo y haya sido de vuestro agrado. Tened la seguridad de que ocurrió como os lo cuento, a vuestro servicio y hasta más ver.

 

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