Publicado el: 01 Mar 2019

Cambio problemas de aquí por soluciones de allá

Por Carlos JARAMILLO

Periodista

Dos problemas, dos. Por una parte, la invasión incontenible de inmigrantes, por el otro el despoblamiento rural y su consecuente falta de relevo generacional para el sector agroproductivo… ¿Dos problemas?

Donde algunos asturianos ven dos batallas, otros ven una solución. Y la verdad, es más fácil entender a  los segundos si tan solo nos atenemos a los datos, como los del INE que avisan de una pérdida de 90.000 ciudadanos de la región para 2033, o los del Plan Demográfico del Principado de Asturias (PDPA) 2017-2027, presentado por la Consejería de Presidencia y Participación Ciudadana del Gobierno regional.

En este documento, publicado en febrero de 2018, se alerta de un proceso de “gerontocrecimiento” que se producirá con certeza “incluso en el mejor de los escenarios posibles, con un aumento de la natalidad, o incluso la llegada de población joven inmigrante o el retorno de emigrantes”. Así, entendemos que el Principado está al tanto del inevitable envejecimiento de su población y de que su única opción para salvar a la comunidad es la de traer personas de otra regiones y países.

Por eso no deja de llamarme la atención la manera que en el PDPA se aborda la inmigración en Asturias… Me asombra que en un documento de 228 páginas, que aborda las razones y las soluciones para una crisis demográfica, se mencione la palabra “inmigrante” 12 veces y  la palabra “inmigración” solamente cuatro, una de ellas en las referencias bibliográficas. Intriga que de las 49 medidas señaladas en el plan, solamente dos son para “Población Inmigrante y refugiada”, y que éstas se resuman en acciones tan básicas como acoger, informar e integrar… y que al sector agroproductivoy de la agroindustria se lo despache en un cuadro lleno de buenas intenciones y poca claridad, tampoco ayuda a paliar la confusión.

Todo es muy raro, en el PDPA y en Asturias. Sobrevuela un temor a tan siquiera valorar la respuesta inmigrante como, en cambio, sí lo han hecho otras autonomías, como Castilla y León donde se quiere potenciar el medio rural desde el punto de vista económico a través de la población inmigrante. Su propuesta ha llegado al Parlamento Europeo y se tramitará como enmienda a los reglamentos presentados por la Unión Europea para el próximo marco financiero plurianual. Con dos problemas (despoblamiento e inmigración), los vecinos, han hecho una amalgama que puede cerrar los huecos del área rural. Bastó ponerle imaginación y entender que la  llamada invasión es, en realidad, la caballería.

Hasta entender el porqué del temor al foriato, trazo una línea descendente entre 2009 y 2019, periodo en el que hemos perdido 60.000 asturianos. Dudo que en 10 años nadie haya pensado en la respuesta inmigrante, por eso tiendo a pensar que se le teme.

Temer a lo desconocido es normal, lo que no es normal resignarse en la debacle y dejarse morir. Los números no mienten, Asturias necesita gente y un gobierno capaz de impulsar al sector agroproductivo, el único capaz de acoger a esa inyección de sangre nueva.  Así podremos tomar dos, o hasta tres, problemas y convertirlos en una solución para todos.

Comentarios:
  1. Roy Cortés dice:

    Durante los 40 mil años que tenemos de Historia como seres humanos modernos en lo que hoy es Europa, los movimientos migratorios no han dejado de enriquecer éste continente, con flujos ininterrumpidos de sangre nueva, ideas, avances en todos los campos, etc. Y ahora, las políticas caducas son incapaces de ver que la migración humana es la única opción para que se detenga ésta dinámica de envejecimiento poblacional. Somos lo que somos, gracias a las migraciones del pasado y solo podremos seguir siendo, gracias a las migraciones actuales. Eso o no habrá un futuro al que llamar «nuestro».

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