Publicado el: 16 Mar 2019

Cuando un amigo se va

En el fallecimiento de Juan Álvarez Menes

Por Casimiro ÁLVAREZ

Todo Quirós está de luto, y Proaza y Teverga…, porque hemos perdido a Juan Álvarez. Quirosano de Ricabo afincado en México desde que era un chaval, que con una mano delante y otra detrás emigró a tierras tan lejanas para ganarse la vida. ¡Y vaya como se la ganó!.
Sin valedores o familiares que lo ayudaran, trabajó de manera incansable y honrada en lo que se presentaba, hasta que su demostrada valía le abrió importantes puertas a trabajos de más responsabilidad, antes de establecerse por su cuenta en el Restaurante Covadonga, que desde entonces se convirtió en la referencia gastronómica y cultural de la capital mexicana. Así lo describía no hace mucho un periodista local: “vieja cantina española de cabecera, fuente infinita de parrandas memorables, expendio de la mejor paella valenciana (y se le olvidaba la excelente fabada asturiana, de la que Juan tanto presumía) y conjuras políticas sobre diminutas mesas con reposabotellas. Sin él, a la zona le faltaría un considerable tajo de alma”. Por sus mesas pasaban mandatarios de la república, políticos con puestos importantes en la administración, periodistas, financieros y famosos de todo tipo. Precisamente hace unos días hablábamos de su relación con el actual presidente mexicano, López Obrador.
Cuando vienen a la Senda del Oso turistas mexicanos, acostumbro a preguntarles si conocen a Juan Álvarez del Restaurante Covadonga y de manera general la respuesta siempre es afirmativa. Juan es todo un personaje en México DF y su restaurante un lugar emblemático. Pero él nunca se dio importancia.
Siempre que podía se escapaba durante algunos días a su casa de Ricabo, los primeros de los cuales dedicaba ineludiblemente a saludar a familiares de otros españoles residentes en México, y a todos sus amigos. A partir de ahí, recorría la comarca sin prisa, charlando por los chigres y restaurantes con un puro en la boca e invitando a todo el mundo. Conocía por su nombre a todos los vecinos de Quirós, incluidos los chavales jóvenes, y a la inmensa mayoría de Proaza o Teverga. A pesar de llevar toda una vida en México, su segunda patria a la que quería tanto como a España y la tierra de su hijo David, conservaba con orgullo el acento quirosano.
Generoso sin límites ayudó a todo aquel que algo necesitó de su entorno; familiares, vecinos, amigos, parroquianos, asociaciones, etc., con dinero o a través de sus relaciones personales con personajes relevantes. En cada uno de sus viajes a España gastaba una fortuna ayudando y agasajando a su gente, que afortunadamente su talento le permitía generar con cierta facilidad.
Vivió con gran intensidad exprimiendo la vida al máximo, y haciéndonos felices durante un rato a quienes compartíamos con él mantel o divertidas tertulias. Conversador infatigable, parrandero inimitable, cantaba asturianadas o corridos mexicanos de manera envidiable, que al final nos rendía a todos con una fortaleza difícil de explicar en alguien que había sufrido numerosos accidentes gravísimos, que varias veces pusieron en grave riesgo su vida.
Pero al final fue una fortuita y absurda caída delante de su casa quién le ocasionó la muerte. Aunque en mi afán inconformista no dejo de preguntarme si la sanidad asturiana estará realmente al nivel que nos quieren hacer creer; me cuesta tanto creer que una lesión de la espina dorsal, que no seccionó la médula, aunque la haya dejado aprisionada por la inflamación, puede desencadenar tal serie de sucesos negativos sin que nadie los pueda atajar. Yo, desde luego esperaba otra cosa. Aunque pensándolo bien qué se puede esperar de un sistema que ha dejado de cubrir el enorme costo de algunas e importantes vacunas infantiles, que está empujando a muchos padres a dejar de vacunar a sus hijos, por dificultades económicas.
Quirós ha perdido a un vecino ilustre, su hijo David a un padre, maestro y amigo insustituible, y sus amigos a un ser querido e inolvidable.
Adiós amigo.

Comentarios:
  1. Luisa dice:

    Lo has descrito tal cual ,se fue demasiado joven y por una mala caída,se fue en su tierra y en su casa y ahí descansara junto a los suyos.hasta siempre Juanito ,he conocido muy pocas personas con esa alegria de vivir y de disfrutar.

    • Nombre...Oscar Velázquez Moreno dice:

      Buenas noches Luisa:
      Tantas y tantas anécdotas que yo pudiera compartir contigo hablando de nuestro gran amigo en común Don Juan Álvarez…es muy conmovedor lo escrito por don Casimiro Álvarez y nos refleja lo esencial de Juan…hoy invite a mi esposa teresita, a mi hijo Oscar y a mi hijo Marcelo con su novia Karlita en su honor. Sentí una gran ausencia porque mi amigo Juan NO estaba, como siempre, preguntándome si todo estaba bien, Los demás perdieron a una gran persona, yo en cambio, perdí a un gran amigo. ya lo comenzamos a extrañar. Gracias por todos los amigos que nos dejó. Mi buen amigo Carlos Leyva (mesero del restaurante) nos atendió con una gran sonrisa (como siempre) pero en sus ojos se notaba la enorme tristeza por perder a su Jefe y a su amigo. Nosotros apoyamos a todos los que atienden el excelente lugar «RESTAURANTE COVADONGA» como lo sabemos hacer: seguir asistiendo a comer y que nos atiendan como decía don Juan: Como te mereces querido amigo…»

  2. Antonio Campo dice:

    Un gran amigo. Descanse en Paz.

  3. Nombre...Oscar Velázquez Moreno dice:

    Buenas noches estimado Don Casimiro Älvarez: Solo felicitarlo por tan buen articulo que describió de forma muy atinada y conmovedora la historia de nuestro GRAN AMIGO en común DON JUAN ALVAREZ, que, nosotros en México nos sumamos muchos por conocerlo y que vivimos tantas y tantas anécdotas con don Juan…hoy mismo fui a comer con mi familia para honrarlo…fueron momentos tristes por su ausencia…ya NO lo vi…ya NO me preguntó si estaba todo bien y si me hacia falta algo…ya NO se despidió de MI…ya NO me deseo buena semana como siempre lo hacia y que regresara pronto…la ultima vez que lo saludé fue en el mes de Enero de este año…comí con mi amigo Benancio y nos atendió el mismo…lo voy a extrañar mucho..se gano muchos amigos..asi estaba lleno el restaurante…lleno de amigos…un abrazo muy fuerte…ahora Usted y Yo tenemos algo en común: tener el privilegio que nos da la vida: encontrar personas maravillosas en este camino. saludos cordiales. En México ya tienes a un amigo. A don juan le hubiera gustado que comiéramos juntos en el RESTAURANTE COVADONGA. Si viene a Mexico, lo invito a comer.

  4. Pilar Monroy Moreno dice:

    Qué tal Casimiro , soy Pilar la viuda de Luis Nicieza Alvarez , Juan fue un hombre muy alegre y Tambien fue buena persona pero me asombra que no hagas mansión de Luis por qué Juan fue un vendedor de por la República Mexicana hasta que Luis le diera la oportunidad del Covadonga , Luis fue el que puso el dinero y el contacto sin el Juan hubiera seguido siendo vendedor , que no le quitó mérito siempre fue trabajador pero él pudo repuntar gracias a Luis Nicieza Alvarez quien fue un hombre ejemplar
    Att
    Pilar Monroy Moreno

    • Casimiro dice:

      Mira Pilar, lo primero que me llama la atención es que no conozcas los apellidos de Luis, puesto que Luis Nicieza no se apellidaba Álvarez sino Arias, y en todo lo demás que dices estás igual de equivocada. Me temo que no sabes de lo que hablas, porque el resentimiento que demuestras cuando te refieres a Juan te nubla el pensamiento. Y eso, a pesar del sensacional arroz con bogavante con el que Juan Álvarez os agasajó, unos días antes del fallecimiento de Luis en un extraordinario restaurante de Oviedo, donde coincidimos.
      Dice un refrán español que “las comparaciones son odiosas”. Y tú entras a saco de manera mezquina contra una breve reseña dedicada a la memoria de Juan, intentando restarle méritos, que además falsamente le atribuyes a Luis. Y me resulta muy penoso entrar al trapo, especialmente porque los dos fueron mis amigos; pero, puesto que me pones en semejante brete, te voy a aclarar algunas cosas.
      Es falso que Luis diera oportunidad alguna a Juan, ni que él aportara el dinero para poner en marcha el Covadonga, ni que Juan pudiera repuntar gracias a Luis. Es exactamente al revés. La iniciativa partió de Juan Álvarez y al 50 % iniciaron el negocio, con préstamos bancarios y otro muy importante que les hizo la suegra de Luis, y por tanto madre de Ángeles, que le pidió expresamente Juan porque Luis no se atrevía. A partir de ahí Juan se hizo cargo de manera exclusiva de la gestión y dirección del Covadonga, por lo que percibía un generoso y merecido salario, y Luis se limitaba a recibir la parte correspondiente de los beneficios, que los dos se repartían equitativamente. Es falso que Luís aportara contacto alguno, su carácter se lo impedía. Siempre fue Juan quién negoció las condiciones para la puesta en marcha del Covadonga, con los distintos presidentes del Centro Asturiano, incluido el actual, Manolín Arias de Vigidel, que a pesar del parentesco con Luis, tenía que ser Juan quién trataba con él.
      Todo el mérito del éxito del Covadonga, absolutamente todo, corresponde a Juan Álvarez. Luis ni tuvo la iniciativa ni participó mínimamente en la gestión. Pero voy más lejos, aunque me duela entrar en ello. Entre Luis y Juan no hay comparación posible en el plano empresarial, Juan era todo un emprendedor con gran iniciativa en los negocios, un auténtico monstruo, mientras Luis era un hombre pasivo, sin iniciativa, que se dejaba llevar, y como corresponde a un licenciado en letras su espíritu era de funcionario, no de empresario, (y te podría contar numerosas anécdotas al respecto). Pero tenían en común una gran amistad y el origen de los dos en los Valles del Oso, uno de Teverga y el otro de Quirós. Juan fue a México con una mano delante y otra detrás, mientras que Luis fue bajo el paraguas económico de su suegra, que poseía florecientes negocios allí, y se lo pusieron todo en bandeja.
      Así que Pilar, modera un poco tú resentimiento e intenta pasar página, pues venir a matizar el recuerdo de Juan con tanto desconocimiento, hasta el punto de ignorar el apellido de quién utilizas de instrumento en tu ataque, no te deja en muy buen lugar.

  5. Ángeles Herce dice:

    Así es Juanin fue una gran persona siempre ayudando al prójimo no lo puedo creer que se nos fue , era muy alegre lo recuerdo con su bella sonrisa , con sus enseñanzas de no tener miedo a nada , que Dios lo tenga en su gloria Descansa en paz mi querido amigo Juan Álvarez Menes .

  6. Rocío Gómez dice:

    Merecido homenaje le haces a Juan Alvarez, gran amigo y gran persona. Trabajador incansable . Siempre que íbamos al Covadonga hasta el día antes de irse a España estaba ahí mañana tarde y noche. Puso en alto el Covadonga hasta llegar a ser un lugar de moda. Su amabilidad y su carácter para tratar a sus clientes hizo que se convirtiera en un lugar donde podías llegar a las 3:00 am y no podías entrar de la cantidad de gente. Excelente amigo y siempre ayudo a todos.
    Tal cual lo describes.
    Una pena inmensa su partida para todos los que tuvimos el placer de conocerlo y la fortuna de ser sus amigos.

  7. Juan Carlos Boffa dice:

    Sr. Casimiro,

    Es día hoy que en lo personal me cuesta creer que Juanito ya no está físicamente con nosotros.
    Creo que por esa razón me ha costado mucho la idea de pasar por el Covadonga, va a ser muy doloroso saber que no se va a sentar en la mesa a tomarse un anís La Asturiana, con nosotros.
    Conocí Juanito hace 30! años,cuando los dos éramos vendedores y viajábamos por todo Mexico.
    Mencionar hermosos recuerdos con Juan sería muy largo.
    Me quedan momentos vividos ya en su etapa de restaurantero donde el el Covadonga conoció primero a mi esposa, a mis hijas luego y finalmente a mi nieto.
    Hace un par de años tuvimos la suerte de coincidir en Oviedo y fue una experiencia fabulosa.
    Perdón por ir halla extendido tanto y gracias por todos los comentarios para con mi amigo.

    Saludos!!

  8. Carlos Gonzalez dice:

    En referencia a todos estos comentarios, diré que el que es amigo y lo siente de corazón no tiene ganas de publicidad alguna, pero como hay personas que les encanta llamar la atención escriben sin pensar muy bien las razones de por que lo hacen. Los que escriben con claridad siempre han tenido lectores y los que lo hacen con oscuridad tienen comentaristas como es este caso, creando de alguna manera conflictos entre distintas maneras de pensar y ver la realidad.
    El autor de este articulo, al cual no me refiero como escritor pues no lo es, le envió una reflexión de uno de los grandes Einstein: Hay dos cosas infinitas la estupidez humana y el infinito, pero del segundo no estoy seguro.

    • Casimiro dice:

      Cualquiera sabe cuál es tú problema!, aunque tiene que ser muy serio para decir tantas cosas sin sentido. Cómo va a decir Einstein que el infinito es una cosa infinita?. Eso sólo puede ser producto de algún estúpido, y en esa materia, la estupidez, pareces estar versado.

Deje su comentario

Diario digital del Camín Real de la Mesa